[PERITAJE MUSICAL: CRÓNICA DE UNA CARNICERÍA]
El Despliegue de las Legiones: Desde los primeros acordes, quedó claro que la banda no venía a hacer prisioneros. Con una formación que exhala la esencia del Black Metal primigenio, la descarga fue un martillazo tras otro de clásicos inmortales. La potencia del audio capturada en esta incursión en vivo refleja una ejecución cruda, sin artificios, donde el bajo de Tony "Demolition Man" Dolan actuó como un mazo rítmico demoliendo las cervicales de los presentes.
Atmósfera de Culto: La Sala Metrónomo, con su acústica directa y cercanía, fue el escenario perfecto para este ritual. Se podía sentir la electricidad en el aire; un público chileno entregado que respondió con mosh pits salvajes a cada invitación al caos. Los riffs de guitarra, afilados como cuchillas oxidadas, cortaron el ambiente con la precisión que solo los arquitectos del género pueden ofrecer.
Himnos de Oscuridad: El setlist fue una bofetada de nostalgia y potencia actual. Temas que definieron una era se mezclaron con material más reciente, demostrando que la llama negra sigue ardiendo con fuerza. La energía sobre el escenario fue una constante, con una banda que se alimenta del fervor de sus seguidores en Sudamérica.
VERDICTO DEL BUNKER: EL REINADO DEL METAL NEGRO
Venom Inc. en Santiago no fue solo un concierto; fue una reivindicación del metal como una fuerza indomable. No necesitan pantallas gigantes ni efectos pirotécnicos; su fuego viene de la distorsión, la actitud y un legado que nadie puede borrar. Quien estuvo allí sabe que presenció una cátedra de historia viva.
💀 LA ÚNICA VERDAD DE LA CALLE: DICE LA LEY DE LA CALLE que en Santiago el metal se vive con una intensidad que asusta a los débiles. En el barrio sabemos que Venom Inc. son los jefes del garito y que en la Metrónomo se dio una misa negra de las que dejan marca. El "Demolition Man" y compañía no vinieron a pasear; vinieron a quemar la ciudad y a recordarnos que el espíritu del '82 sigue más vivo que nunca. Si no saliste con los oídos pitando y el alma sucia de rock n' roll, es que no estabas en el mismo planeta que nosotros. ¡Ave Satanas y larga vida a las legiones chilenas!
EL ÁNGEL DEL RUIDO (Se dice que el diablo pidió la cuenta en la barra de la Metrónomo y se fue sin pagar, asustado por el estruendo de la batería. ¡Vaya tralla nos metieron los viejos lobos, esto es lo que separa a los hombres de los niños en la escena extrema!)
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