STHDMETAL APOCALYPTIC NEWS 2026
Megadeth – Megadeth (2026) •
Kreator – Krushers of the World (2026) •
Exodus – Goliath (2026) •
Lamb of God – Into Oblivion (2026) •
Rob Zombie – The Great Satan (2026) •
Dimmu Borgir – Grand Serpent Rising (2026) •
Atreyu – The End Is Not the End (2026) •
CORROSION OF CONFORMITY - Good God / Baad Man (2026) •
GREEN CARNATION - A Dark Poem, Part II: Sanguis (2026) •
WINTERFYLLETH - The Unyielding Season (2026) •
HELLRIPPER - Coronach (2026) •
NEUROSIS - An Undying Love For A Burning World (2026) •
LION'S SHARE - Inferno (2026) •
BLACK LABEL SOCIETY - Engines Of Demolition (2026) •
NIHILANTH - Detritus Of Ruin (2026) •
SAMURAI PIZZA CATS - Press Start (2026) •
Nuevos lanzamientos metal cada semana 2026 •
Álbumes confirmados 2026 •
Thrash metal 2026 •
Nuevos discos metal extremos 2026 •
STHDMETAL – METAL NEWS TV – ACTUALIZACIÓN 2026
La maquinaria pesada de los australianos vuelve a rugir con una entrega recién salida del horno que no da tregua ni pide permiso. Bajo la dirección de P.R. Brown, el apartado visual captura esa descarga constante de adrenalina donde las seis cuerdas queman el asfalto y el ritmo empuja sin frenar un solo segundo desde el primer acorde.
VELOCIDAD SIN FILTROS Y GASOLINA EN DIRECTO
El flamante álbum ya se encuentra disponible en todas las plataformas, armado hasta los dientes para arrasar con cualquier rastro de aburrimiento. Las imágenes destilan puro pulso eléctrico, velocidad de carretera secundaria y una actitud desatada frente al micrófono que firma cada compás con el sello inconfundible de la formación.
La apisonadora comandada por Amy Lee vuelve a sacudir el tablero con un misil directo a la línea de flotación titulado "Tell Me When You've Had Enough", dejando claro que la banda no ha venido a dar abrazos en. Dirigido con mala hostia por Eric Richter y producido por Sam Shapiro, este videoclip mastica la tensión y la escupe con una mala leche técnica que deja en evidencia a cualquier banda de postal.
Óxido, Fuego y Maquinaria Pesada
La dirección de fotografía de Wojciech Kielar junto a la lente de directos de Alex Bemis muerden cada plano con un contraste salvaje en. La mano invisible de Tommy Garrett en las luces y los fierros de Dan Jarrel con Thomas Ziol arman un búnker visual donde el fuego y las pantallas virtuales de Tyler Spicher queman la retina en. Con el respaldo ejecutivo de Anthony DiMaria y Adam Wilde, la producción no escatima en munición fina para hacer temblar los cimientos.
Plomo Puro sobre el Escenario
La formación no prisioneros con Emma Anzai, Troy McLawhorn y Tim McCord escupiendo riffs mientras Will Hunt destroza los parches con la asistencia técnica de Wayne Shovlin, reventando cualquier atisbo de tibieza. Amy Lee impone su ley vocal esculpida por Beth Mignoga y Grace Dwyer, afilando cada estrofa como un cuchillo hasta la última sacudida en que te arranca los sesos en.
El imperio extremo despliega una alianza letal
La formación polaca de death metal técnico Behemoth acaba de golpear la escena internacional uniendo fuerzas con el icónico vocalista Shagrath de Dimmu Borgir para desenterrar y devorar uno de los himnos más oscuros de la historia extrema: In League With Satan. Lejos de conformarse con las estructuras convencionales, este nuevo videoclip oficial publicado en septiembre de 2026 convierte el clásico de Venom en una pieza de terror nocturno y atmósferas asfixiantes.
Simbiosis de oscuridad y texturas fúnebres
La colaboración explora texturas visuales en visión nocturna y verdes esmeralda, alternando secuencias de la banda interpretando el tema con estampas de abandono absoluto. Nergal y Shagrath comparten protagonismo absoluto sobre las tablas mientras la percusión marca pulsos implacables. La atmósfera destila un pulso perverso sin recurrir a fórmulas gastadas, centrando la fuerza en la crudeza de la ejecución y un apartado visual perturbador que desafía las convenciones del género.
Un latigazo imperdible para la posteridad
La pieza se consolide como un ejercicio de estilo impecable dentro del metal contemporáneo, demostrando que las leyendas del frente extremo siguen sabiendo cómo reescribir su propio legado sin perder ni un ápice de inquina.
Han soltado a la bestia. Alissa White-Gluz vuelve a demostrar por qué sigue liderando el panorama con su nuevo proyecto, Blue Medusa, soltando en la red su tercer single bajo el título de "Crocodile". Con una cadencia que corta la respiración, el tema no busca la obviedad del susto fácil, sino que prefiere cocer a fuego lento la paranoia. Ese sudor frío que te recorre la nuca cuando sabes que algo no va bien, pero aún no puedes verlo. Así lo describe la propia Alissa: la tensión exacta entre lo que ves y lo que intuyes, ese instinto primario de saber que estás siendo observado desde las sombras por algo que aguarda su momento para atacar.
Musicalmente, "Crocodile" es un ejercicio magistral de agresividad contenida que explota cuando menos te lo esperas, abordando temáticas densas: manipulación, sectas, falsos profetas y esa hipocresía que viste de virtud a quienes, en realidad, solo buscan el control absoluto. El depredador de la canción no es un reptil de escamas literales, sino la encarnación de la tiranía y la doble moral, sumergiéndose en un pantano de metáforas acuáticas donde las mentiras ahogan y el silencio muerde.
Alissa ruge con intención:
"Just when you thought you could break me,I surfaced with a smile.Gaze upon me, Crocodile."
La banda de acompañamiento que ha reclutado para este tercer envite —con nombres como Alyssa Day y Alicia Vigil— no es un simple capricho de estudio, sino una máquina perfectamente engrasada lista para destrozar escenarios en la próxima temporada de festivales europeos. Y ojo al detalle que no pasa desapercibido en el espectacular videoclip co-dirigido por Vicente Cordero: la señorita White-Gluz empuñando una bestia de seis cuerdas nacida de una colaboración a tres bandas con Sea Shepherd y el incombustible Doyle Wolfgang Von Frankenstein, sumando además la retorcida imaginería visual y gutural de Beatriz Mariano de Okkultist.
El agua parece en calma, pero todos sabemos que el silencio tiene la mordida más afilada.
El desierto de Nevada vuelve a convertirse en esa utopía temporal donde la élite tecnológica y los espíritus libres convergen para tragar arena a precios desorbitados. La edición 2026 de Burning Man en Black Rock City ya está llenando las pantallas de medio mundo a través de su retransmisión oficial ininterrumpida, ofreciendo a los mortales la oportunidad de presenciar este colosal experimento social sin tener que rascarse el bolsillo ni sufrir las inclemencias de un entorno insufrible. Desde la comodidad del aire acondicionado, el espectador asiste a una pasarela incesante de vehículos mutantes escupiendo fuego y estructuras artísticas de proporciones faraónicas que desafían la severidad del terreno arcilloso.
La lente captura la esencia más áspera del evento, con tormentas de tierra engullendo campamentos enteros en cuestión de segundos y la constante deambulación de figuras enmascaradas buscando sombra bajo un sol implacable. Es un teatro de supervivencia estética donde el concepto de comunidad radical se somete al escrutinio de las cámaras de alta definición. El ojo voyeurístico del streaming desnuda la realidad del lugar, mostrando sin filtros el esplendor visual de la ciudad efímera cuando cae la noche, plagada de iluminación de neón y fuego continuo, junto con la fatiga palpable en los rostros incrustados de polvo al amanecer.
Ver a los asistentes intentar mantener la compostura espiritual mientras lidian con la crudeza térmica ofrece una perspectiva impagable del contraste humano que define esta reunión anual en medio de la nada. El despliegue técnico del canal oficial nos pone en primera fila frente a los elaborados templos de madera, auténticas obras maestras de la ingeniería provisional destinadas irremediablemente a convertirse en un montón de cenizas en pocos días. Al final, podéis quedaros mirando la pantalla mientras esa amalgama de gurús del bienestar y nómadas estéticos se asan lentamente en el desierto; el verdadero lujo de esta edición es ver arder al monigote gigante con una cerveza bien helada en la mano, el aire al máximo y sin tener que sacarte tierra hasta de los conductos respiratorios.
LIVE
BLACK ROCK CITY
2026
BURNING MAN
LIVE WEBCAST • BLACK ROCK CITY
AXIS MUNDI • NEVADA
STHDMETALTHE ANGEL OF NOISE
2026 BURNING MAN LIVE WEBCAST
BLACK ROCK CITY • NEVADA
Bajo la fachada de un simple clip de audio, la transmisión nos sumerge de lleno en una caótica sesión promocional. Allí, Evan Stanley y Nick Simmons, los herederos de las leyendas de KISS, atienden a sus incondicionales tras el reciente lanzamiento de su debut discográfico, Dancing While the World Is Ending.
Lo verdaderamente impagable ocurre en un instante fugaz del vídeo, cuando la inconfundible figura del mismísimo Gene Simmons irrumpe caminando tranquilamente por el fondo del local. Luciendo sus inseparables gafas oscuras y una camisa negra rematada con un cráneo y rosas rojas, la leyenda del rock parece supervisar el negocio familiar en la sombra. Mientras tanto, en primer plano, su hijo Nick —enfundado en una llamativa camiseta amarilla con la leyenda Where the Hell is Trinity N.Y.?— despacha saludos animadamente junto a un sonriente Evan.
El ambiente destila esa camaradería relajada y algo exhausta, propia de quienes llevan horas lidiando con el público. Es en este espacio de confianza donde los músicos acaban soltando perlas sin filtro, revelando, por ejemplo, que Jesse, líder de The Framers, se coló de figurante en el videoclip de su single "Cellophane".
Entre garabatos apresurados sobre los vinilos y quejas por el picor del protector solar en los ojos, las charlas con los asistentes derivan hacia terrenos completamente surrealistas. El espigado Nick, que supera holgadamente los dos metros de estatura, acaba enredado con un oyente debatiendo sobre la existencia de fiestas clandestinas en Santa Bárbara exclusivas para gente de proporciones gigantescas; un extravagante club social donde medir más de un metro noventa y ocho es el requisito mínimo para cruzar la puerta.
La lente indiscreta también capta a Jack Hackett, el realizador visual del proyecto, aunque las mejores burlas amistosas se las lleva el encargado de las baquetas. Resulta que Kyle, el baterista recién importado de Newcastle, tiene un acento británico tan espeso que pronuncia la palabra "película" (film) como si estuviera pidiendo queso de Filadelfia (Philly), un desliz fonético que trae de cabeza a sus propios compañeros de banda.
Sobrevivir al peso de un linaje tan ilustre y a una aglomeración interminable de fanáticos exige bastante aguante. Pero si encima tu propio padre se dedica a rondar por tu evento promocional como un espectro del rock and roll, más te vale mantener la sonrisa, fingir interés en las rarezas de tu público y asegurarte de que la tinta del rotulador nunca se acabe.
CUANDO TE CREES QUE CONDUCES UN LAMBORGHINI…MINI CAR • CARS • THE ANGEL OF NOISE
Hay gente que nace con estrella y gente que directamente rueda con una chulería tan fina que debería pagar impuestos por exceso de guapura. La estampa no tiene pérdida: un paisano con chaquetón y boina calada hasta las cejas incrustado en un microcoche eléctrico de plástico negro con formas de superdeportivo que apenas le cubre de la cintura para abajo. Mientras los coches de verdad hacen cola y mastican atasco, el colega avanza por el asfalto con las rodillas rozándose las orejas y un rugido de doce cilindros tronando de fondo que suena más falso que un billete de madera pero le sienta como un guante.
Lo mejor del asunto llega cuando la cámara le da alcance y el figura, lejos de amedrentarse o meterse hacia la acera con cara de circunstancias, gira la mollera con una parsimonia descomunal y suelta un seco "¿qué pasa?, tengo prisa" antes de acelerar a fondo con sus escasos tres vatios de potencia. El tipo circula con la convicción absoluta de llevar las riendas de un bólido de carreras, dejando claro que el verdadero estatus en la carretera no depende de los caballos de vapor ni del grosor de la billetera, sino de la cara dura necesaria para adelantar a la rutina sobre un juguete a batería sin despeinarse el flequillo. Al final, para cruzar la ciudad a toda pastilla no hace falta tanta tontería de alta gama, basta con un volante de feria y la actitud adecuada para mandar a paseo la prisa de los demás con una sonrisa de oreja a oreja.
El Starland Ballroom de Sayreville, Nueva Jersey, se convirtió este 28 de agosto de 2026 en el escenario donde Sebastian Bach debutó oficialmente al frente de Twisted Sister, tomando el micrófono en el arranque de la gira por el 50 aniversario de la banda. La inesperada salida de Dee Snider el pasado febrero por severas dolencias articulares amenazaba con paralizar la agenda de la formación, pero los guitarristas Jay Jay French y Eddie Ojeda, flanqueados por el bajista Russell Pzutto y el batería Joey Cassata, encontraron en el exvocalista de Skid Row la pieza exacta para sostener los compromisos del grupo.
Lejos de improvisar un fichaje de última hora, Jay Jay French reveló en The Metal Voice la existencia de un pacto previo: ya en 2014, el propio Snider señaló a Bach como la única figura capaz de tomar su testigo si las fuerzas le fallaban. La transmisión de mando se cerró definitivamente tras una conversación telefónica de 45 minutos entre ambos cantantes, donde la voz histórica de la agrupación otorgó su bendición absoluta para que el canadiense asumiera el puesto sin condicionar sus proyectos en solitario.
La velada ofreció un despliegue de 17 composiciones en vivo donde resonaron himnos fundamentales como "What You Don't Know (Sure Can Hurt You)", "Under the Blade", "I Wanna Rock" y "We're Not Gonna Take It". La frescura del nuevo formato sirvió además para rescatar piezas poco habituales como "We're Gonna Make It" —que no interpretaban desde 2013— y "Ride to Live, Live to Ride" —sin sonar desde 2010—, reservando un paréntesis de homenaje para interpretar "The Price" dedicada íntegramente a Snider.
El tramo final de la actuación derribó las fronteras entre ambos repertorios al incorporar dos estandartes de Skid Row, "I Remember You" y "Youth Gone Wild", respaldados por los coros de Michelle Ojeda y Sebastiana Bierk. Al final del día, si necesitas reemplazar al rostro más emblemático de la escena neoyorquina para mantener la rueda en movimiento, no acudes a un concurso de imitadores: buscas al vecino más escandaloso del barrio y le entregas las llaves del vehículo para que pisotee el acelerador sin contemplaciones.