Nate Garrett liquida su proyecto con el estreno de Eternal Celestial Energy en Revolver y sentencia a muerte a Spirit Adrift tras su próximo concierto con Crowbar y Eyehategod.
UN FUNERAL CON ENTRADAS AGOTADAS
La banda ha decidido que el escenario del Paper Tiger en San Antonio será su fosa común este 20 de marzo. Con un "sold out" bajo el brazo, Garrett y su tropa (Mike Fury, Sonny DeCarlo y Jason Donkey) planean un adiós que suena más a ejecución que a retiro espiritual. Mientras el single Eternal Celestial Energy flota como un ente huérfano en las plataformas, el líder del grupo ya avisa que el sexto y definitivo álbum está a la vuelta de la esquina, marcando el final de una era que ha durado menos que un contrato de alquiler en el centro.
El arte de Lee Guentert, realizado minuciosamente en tinta y plumilla, ilustra perfectamente el sentimiento: un paisaje cósmico para una banda que prefiere desintegrarse en la estratosfera antes que seguir pagando facturas de furgoneta. Bajo la producción de Jeff Henson y la mezcla de Zeuss, el grupo se despide con la bendición de un Ozzy Osbourne que, irónicamente, sigue en pie mientras estos jóvenes deciden colgar los bártulos antes de tiempo.
Dos canciones inéditas verán la luz antes del apagón final, porque no hay nada más metal que regalarle caramelos al público justo antes de cerrar la tienda para siempre.
NOTA DEL DEPARTAMENTO
Es un gesto de caridad cristiana que se despidan en una de las ciudades más ruidosas del mundo, aunque sea para confirmar que la energía celestial es eterna pero las bandas de metal tienen la esperanza de vida de un mosquito en un mosh pit.
CIERRE LAPIDARIO: Si no conseguiste entrada para San Antonio, ya puedes ir borrando el nombre de tu lista de Spotify: el barco ha zarpado y no hay botes salvavidas.
El último que apague el amplificador, que la luz en el cielo sale cara.
No hay comentarios:
Publicar un comentario