Eddie Ojeda ha soltado la lengua en el Headbangers Rock Show para confirmar lo que muchos sospechaban: la entrada de Sebastian Bach no es un simple parche, sino un incendio provocado para mantener viva la llama de las Hermanas Retorcidas. Con la salida de Dee Snider de los escenarios, la banda de Nueva Jersey ha buscado el voltaje más alto del mercado, recurriendo al ex-Skid Row para inyectar esa mala leche y potencia vocal que el legado de la banda exige para seguir escupiendo himnos.
Ojeda ha dejado claro que la fusión con Bach no es una decisión de despacho, sino una cuestión de supervivencia y hambre de directo, tal como reza el lema Staying Hungry. En la charla, el hacha de Twisted Sister desvela que la química con Sebastian es explosiva y que el rubio de oro aporta una energía renovada que encaja perfectamente con el espíritu macarra y desafiante que siempre los caracterizó. No se trata de sustituir a una leyenda, sino de reventar los altavoces con una nueva formación que promete no dejar títere con cabeza en su próxima incursión por la carretera.
Hay quien se conforma con ver pasar los años desde la barrera y luego están estos animales, que prefieren buscar a otro loco del mismo calibre para seguir dando guerra.
Si pensabas que el maquillaje y las tachuelas estaban en el armario, prepárate porque el huracán Bach viene con ganas de demolición.
No hay comentarios:
Publicar un comentario