La banda ha soltado el comunicado oficial con la frialdad que dan los años de carretera, pidiendo comprensión a los seguidores pero sin soltar ni un detalle sobre qué ha pasado realmente para que la teclista de pelo azul se baje del barco a estas alturas. Melissa, que entró en 2016 para el "Not in This Lifetime... Tour", se había convertido en un soporte vocal y técnico imprescindible para que los chillidos de Axl no sonaran tan desamparados.
Lo que está claro es que el staff de la banda va a tener que sudar tinta para ajustar los niveles de cara a los próximos directos. No es la primera vez que los Roses tienen que lidiar con imprevistos de última hora, pero la ausencia de Reese deja un hueco importante en la fidelidad sonora de los temas más recientes y en los arreglos complejos que ella manejaba con soltura. Veremos si tiran de algún repuesto de emergencia o si deciden que con los cinco de siempre ya tienen suficiente para incendiar el estadio.
A falta de Melissa, los puristas estarán contentos, pero el espectáculo pierde un toque de frescura que le venía muy bien a estos dinosaurios del rock.
Si no puedes cumplir con el tour, mejor quédate en casa ensayando el silencio, que en el rock de verdad nadie espera a los que se bajan en la primera curva.
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