EL ANÁLISIS DEL DÍA (11.02.26) – Directamente desde las profundidades de Atenas (donde parece que el sol no entra ni por error), nos llega Decipher con su nuevo single "The Black March". Editado por Transcending Obscurity Records, el sello que ficha bandas más rápido de lo que tú tardas en pronunciar su nombre, este tema es una "marcha negra" de siete minutos. Sí, siete. Porque en el Black Metal, si no duras lo mismo que un atasco en hora punta, parece que no eres lo suficientemente "oscuro".
EL PERITAJE: DISONANCIA, NIEBLA Y MUCHO POSTUREO HELÉNICO
La Intro Eterna: El tema arranca con una atmósfera que intenta ser opresiva pero que se queda en "he dejado el humidificador encendido demasiado tiempo". Cuando por fin entran las guitarras, nos regalan esos acordes disonantes que están tan de moda en el Black Metal moderno. Es profesional, suena bien, pero tiene ese tufillo a "hemos escuchado mucho a Deathspell Omega y queremos que se note".
Estructura "Laberinto de Creta": Decipher nos propone un viaje de más de siete minutos. Hay blast beats, hay partes lentas que intentan ser épicas y hay un vocalista que suena como si estuviera intentando sacar una espina de pescado de su garganta mientras recita el menú del día en el Hades. Es una marcha, sí, pero a ratos parece que no saben muy bien hacia dónde marchan.
Producción Impecable (para ser Black): A diferencia de las bandas que graban con un micro de juguete dentro de una nevera, Decipher suena nítido. Puedes escuchar el bajo, lo cual en este género es casi una falta de respeto a la tradición. Pero claro, Transcending Obscurity no se anda con chiquitas: si vas a ser satánico, al menos que se entienda el presupuesto.
EL DIAGNÓSTICO: FIDELIDAD AL OSCURANTISMO DE CATÁLOGO
Grecia ya no es solo Rotting Christ: Decipher intenta desmarcarse del sonido griego clásico (ese más melódico y trotón) para meterse en terrenos más densos y contemporáneos. Es una evolución profesional lógica: si quieres que te hagan caso en 2026, tienes que sonar un poco más "intelectual" y menos "hice este riff mientras comía un kebab en Plaka".
El Arte de la Repetición: "The Black March" se apoya en riffs que se repiten hasta la saciedad para crear hipnosis. El problema es que, a veces, la hipnosis se convierte en una siesta involuntaria si no estás lo suficientemente entregado a la causa del abismo.
Fidelidad a los hechos: El tema es sólido, oscuro y está bien ejecutado. No inventan la rueda, pero la pintan de negro mate y le ponen pinchos. Para los fans del género, es una pieza de orfebrería; para el resto de los mortales, son siete minutos de ruido organizado que te hacen querer encender la luz de la habitación.
VERDICTO FINAL: MARCHA ATRÁS HACIA EL ABISMO
Decipher ha entregado un tema que cumple con todos los requisitos para salir en los recopilatorios de "lo mejor del mes" de las revistas especializadas que nadie lee. Es Black Metal profesional, serio y con la dosis justa de pretenciosidad griega. Si buscas una banda sonora para mirar a la pared mientras te cuestionas tu existencia, esta marcha es para ti.
💀 LA ÚNICA VERDAD DE LA CALLE: DICE LA LEY DE LA CALLE que en Grecia, si no haces Black Metal, no te dan el carnet de identidad. Decipher ha cumplido con el trámite, pero han tardado siete minutos en decirnos que el mundo es un lugar horrible. Chicos, con tres minutos y medio ya nos habíamos dado cuenta viendo el precio de la gasolina.
"Dicen que los de Decipher tardaron tanto en componer 'The Black March' que para cuando terminaron el solo de guitarra, el Partenón ya se había restaurado dos veces y vuelto a caer."