¡Ajustad el brillo de los proyectores y preparad el blindaje de terciopelo! Los archivos del Búnker nos han devuelto una pieza de coleccionista que roza el surrealismo. Resulta que el maestro del shock-rock, el mismísimo Alice Cooper, no solo se dedica a decapitar maniquíes en el escenario. En 1978, se infiltró en Hollywood para una de las películas más bizarras de la historia: Sextette.
Aquí tenéis el informe de esta incursión cinematográfica:
