Kam Lee (Massacre) ha salido a la palestra, no para cantar, sino para poner orden en el tanatorio digital tras la muerte de Mark Sawickis, el hacha de Impetigo, el pasado 15 de febrero. Con el cuerpo aún caliente, Lee ha soltado su habitual bilis profesional para frenar en seco los rumores: que si suicidio, que si cirrosis hepática, que si causas naturales... La fidelidad a los hechos es que nadie sabe nada aún, pero en el mundo del metal, si mueres y tienes una guitarra, parece que el diagnóstico por defecto en internet es siempre el más truculento.