Si pensabais que habíais visto todo en artillería pesada, es porque no habéis analizado con lupa el despliegue de Dirk Verbeuren tras el kit de Megadeth. No es solo un batería; es un cirujano con baquetas de titanio. Desde que el General Mustaine le dio las llaves del tanque rítmico, el sonido de la banda ha ganado una agresividad técnica que roza lo sobrenatural.
Aquí tenéis el informe táctico sobre los 5 momentos donde Dirk ha dejado el escenario en cenizas:
