INSPECCIÓN DE RITUALES – En la "Night Of The Wolves", presenciamos cómo la eficiencia del odio puede reducir a cenizas cualquier pretensión de bandas con formaciones extensas. Inquisition no necesita figurantes ni rellenos para invocar el colapso auditivo. Es el análisis de una maquinaria binaria que ha transformado la desolación en una disciplina técnica, demostrando que la saturación de músicos es a menudo el refugio de la mediocridad. Presenciamos el renderizado de la potencia pura: dos individuos ejecutando una demolición que otros no logran ni con un batallón.