Parece que el 2026 no va a darnos ni un segundo de paz. Mientras algunos se dedican a la jardinería, las leyendas del ruido extremo están en la cocina preparando algo que no es precisamente apto para estómagos sensibles. Shane Embury, el motor incombustible de Napalm Death, ha unido fuerzas con el sello 783punx para agitar un "cóctel de grind" que promete ser la banda sonora del apocalipsis en Birmingham.