Parece que en la oficina de Ingested no hay tiempo para despedidas lacrimógenas ni comunicados de tres páginas llenos de eufemismos. La banda ha ejecutado un movimiento digno de un cirujano de guerra: corto, limpio y letal. La noticia ha caído como un mazo en la escena del death metal técnico: el hasta ahora vocalista ha sido fulminado de la formación.