La cuenta oficial de Instagram de Ramones ha borrado el enlace directo a Joey y ha colocado un perfil falso que huele a estafa desde la otra acera. Los administradores del chiringuito digital se han lucido pero bien, liándola parda en el peor momento posible.
Resulta que te metes a cotillear el perfil de la banda y, en lugar de llevarte a la página del padrino del punk, el enlace te manda directo a un clon de baratillo que no tiene ni la decencia de parecerse. El entorno del vocalista ha tenido que salir a la palestra a dar la voz de alarma antes de que algún incauto caiga en la trampa y le desplumen hasta los calcetines. Menudo despropósito de gestión. Parece que quien lleva el cotarro está más pendiente de mirar las musarañas que de proteger la identidad de su propio icono. Si quieres seguirle la pista al jefazo sin que te den gato por liebre, la única brújula fiable es buscar la marca azul de verificación. La música siempre ha ido de frente y sin florituras, pero está claro que en las redes prefieren jugar al despiste con chapuzas de tres al cuarto.
En fin, si vas a echar un ojo a su legado, abre bien los ojos y no te dejes vacilar por cuatro fantasmas que solo buscan dar el golpe.
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