Gary Holt ha reaparecido para confesar que Guns N' Roses ya no llega tarde a los sitios y que él mismo ha sobrevivido a sus propios excesos químicos gracias a una dieta que lo mantiene tan conservado como una hamburguesa de McDonald's. En una charla que mezcla la humildad de un "obrero del metal" con la supervivencia biológica, el guitarrista de Exodus y Slayer deja claro que la sobriedad no le ha quitado ni un ápice de su capacidad para soltar verdades como puños.