Mick Jagger ha decidido que la perfección es un concepto sobrevalorado para quienes aún tienen algo que demostrar.
La confirmación oficial de que Foreign Tongues aterrizará el 10 de julio viene acompañada de un documento visual donde el grupo se dedica a celebrar cada error en el estudio como si fuera un hallazgo arqueológico. No esperen pulcritud ni esa limpieza aséptica de las producciones actuales; aquí lo que manda es el instinto y la suciedad bien entendida.
Ver a Richards y Wood compartiendo confidencias entre tomas revela una dinámica que funciona por pura inercia magnética, lejos de cualquier guion establecido. En la mesa de mezclas, la consigna parece clara: si suena demasiado bien, es que algo va mal. El metraje captura esa electricidad espontánea que surge cuando unos veteranos deciden que jugar es más importante que cumplir con el expediente.
Steve Jordan mantiene el tipo tras los parches mientras el resto se permite el lujo de ser, sencillamente, ellos mismos sin filtros. Es una exhibición de carácter que huye de lo previsible para centrarse en la vibración real del momento. Lo que nos proponen no es un ejercicio de nostalgia, sino una declaración de principios sobre cómo mantener el pulso en un entorno saturado de falsedad.
Al paso que van, estos tipos van a terminar tocando en el bautizo de tus nietos y seguirán siendo los más frescos de la fiesta.
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