EL ANÁLISIS DEL DÍA (11.02.26) – Saquen sus mantas y preparen el ngrillatun, porque los "guerreros Mapuche de la era moderna", antes conocidos como Nunca Seremos Dichosos y ahora rebautizados como Mawiza, han soltado su cuarto ataque: "Ngulutu". Con el respaldo de Season of Mist (porque no hay nada más rebelde y antisistema que fichar por uno de los sellos de metal más grandes de Europa), la banda nos presenta un videoclip que es un cruce entre un ritual ancestral y una protesta en la Alameda después de que subieran el precio del pan.
EL PERITAJE: PIEDRAS, RÍOS Y EL HEDOR DE LA CIUDAD
Lírica de Trinchera: La letra no se anda con chiquitas. Empieza avisando que cuando llegue la guerra a la ciudad, ellos estarán bailando. Nos llaman "gente sin rostro" y nos prometen que veremos el "odio que nos has sembrado". Es el tipo de mensaje que le envías a tu ex cuando te debe dinero, pero con una base de metal étnico que hace que todo suene mucho más épico y peligroso.
Geografía del Odio: Nos hablan de la fuerza de los ríos sometida por "escritos forasteros" y de la cordillera derritiéndose por el "putrefacto hedor". Pero lo mejor llega cuando definen la existencia urbana como "la estúpida forma de vida" en la "ciudad del gran valle". Es reconfortante saber que, mientras ellos tocan guitarras eléctricas fabricadas probablemente en esa misma estúpida ciudad, nosotros somos los devastados.
El Arma Definitiva: Olvidaos de los drones y los misiles. Mawiza tiene claro el arsenal: "Las rocas son el instrumento para hacerlos retroceder". Un enfoque artesanal de la guerra que le daría envidia al mismísimo David contra Goliat.
EL DIAGNÓSTICO: FIDELIDAD AL METAL DE RESISTENCIA
La Tormenta del Oeste: Así definen su sonido. Y tienen razón. Awka, Karü, Zewü y Txalkan han logrado una mezcla de metal pesado con raíces indígenas que suena tan auténtica como una barricada a las tres de la mañana. La potencia es innegable, y el paso de cantar en castellano a integrar su lengua y cultura es el movimiento profesional más inteligente que han hecho desde que decidieron que el metal podía sonar a kultrun.
¿Y nunca seremos dichosos? Mantienen el guiño a su nombre anterior en el estribillo, preguntándose si alguna vez alcanzarán la dicha si no son escuchados. Es una pregunta retórica, claro. En el metal, si te escuchan demasiado, te vuelves mainstream, y si no te escuchan, te vuelves de culto. Ellos han optado por el camino de "Quémalo todo", que siempre da mejores resultados en Spotify.
Fidelidad a los hechos: El álbum 'ÜL' ya está fuera, y con este single demuestran que han dejado de ser la "promesa" para convertirse en la "amenaza". Visualmente, el video es una declaración de principios: guerreros modernos con guitarras que parecen hachas, dispuestos a que la cordillera deje de llorar a base de decibelios.
VERDICTO FINAL: UN CÓCTEL MOLOTOV CON DENOMINACIÓN DE ORIGEN
Mawiza ha entregado una pieza de metal soberbia, llena de veneno contra la colonización cultural y la desidia urbana. "Ngulutu" es un recordatorio de que la resistencia no solo se hace en los cerros, sino también en los estudios de grabación. Eso sí, esperemos que la "tormenta del oeste" no arrase también con los routers, porque si no, ¿cómo vamos a ver el siguiente video?
💀 LA ÚNICA VERDAD DE LA CALLE: DICE LA LEY DE LA CALLE que en Santiago (esa "ciudad del gran valle") mucho quejarse de la "estúpida forma de vida", pero en cuanto empieza el solo de guitarra de Karü, todo el mundo se olvida de la oficina y se pone a cabecear. Mawiza nos odia, pero nos encanta cómo nos odia.
"Dicen que Mawiza usa rocas como instrumentos de guerra, pero yo creo que las verdaderas rocas son sus cabezas, que aguantan ese ritmo de batería sin que les dé un síncope. Gritar 'Quémalo' en 2026 es el nuevo 'Hola, qué tal', solo que con más distorsión y mejores trenzas."
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