EL ANÁLISIS DEL DÍA (11.02.26) – Paren las máquinas y preparen el bloqueador solar, porque Cattle Decapitation acaba de anunciar el cierre de su gira "30 Years of Inhumanity" en Tucson, Arizona. Y como si el calor del desierto no fuera suficiente para desmayar a cualquiera, han decidido que la mejor forma de terminar es uniéndose a Deicide. Es oficial: el 22 de mayo, el Rialto Theatre se convertirá en un simulacro del infierno donde lo más suave que vas a escuchar es el zumbido de los acoples de las guitarras.
EL PERITAJE: UN CARTEL MÁS APRETADO QUE LOS PANTALONES DE UN VEGANO
El Crossover del Siglo (o de la semana): Cattle Decapitation se junta con Deicide. Es la unión perfecta: los que quieren salvar el planeta comiéndose a los humanos y el señor Glen Benton, que probablemente quiere quemar el planeta directamente. Es una noche de "infierno absoluto en la tierra", lo cual en Arizona en pleno mayo es básicamente un día normal, pero con más distorsión y menos aire acondicionado.
La ONU del Ruido Extremo: No contentos con Deicide, el cartel incluye a Rotting Christ (los filósofos del abismo griegos), Immolation (los arquitectos del caos de Nueva York), Brujería (nuestros narcos favoritos de la escena) y Knoll (los jóvenes que hacen tanto ruido que hacen que los demás parezcan bandas de pop). Es un cartel tan denso que sospecho que cada banda tendrá exactamente 12 minutos para tocar antes de que el siguiente batería empiece a montar sus platos [22 de mayo, 2026].
30 Años de "Inhumanidad": Travis Ryan y los suyos celebran tres décadas de carrera. Han pasado de ser una banda de grindcore que sonaba a una licuadora llena de cubiertos a ser los reyes del "death metal progresivo-ecologista-apocalíptico". Una evolución profesional admirable: ahora nos insultan con mejores producciones y guturales que desafían la anatomía humana.
EL DIAGNÓSTICO: FIDELIDAD AL CAOS LOGÍSTICO
Tucson en Mayo: Elegir Arizona para cerrar una gira de metal extremo en mayo es una decisión valiente o una táctica de exterminio. El mosh pit va a oler a una mezcla de "carne en descomposición" y protector de factor 50. Profesionalismo ante todo: si vas a celebrar la inhumanidad, hazlo donde el clima sea igual de hostil.
El Factor Nostalgia vs. Brutalidad: Ver a leyendas como Immolation y Brujería en el mismo escenario que las nuevas promesas del ruido es una jugada maestra de marketing. Te venden el pasado, el presente y el futuro del dolor de cabeza en un solo paquete. Es la economía del metal: si vas a pagar 60 dólares por una entrada, al menos que te sangren los oídos de seis formas diferentes.
Fidelidad a los hechos: La gira de 30 años de Cattle Decapitation ha sido un éxito de asistencia. Cerrarla con Deicide es el equivalente metálico a ponerle una guinda de dinamita a un pastel de cemento. Es ruidoso, es innecesario para la salud auditiva y es absolutamente imprescindible para cualquiera que se considere fan del género.
VERDICTO FINAL: UN BANQUETE DE CARROÑA VIP
Tucson va a ser el epicentro del mal gusto y la excelencia técnica este 22 de mayo. Cattle Decapitation ha montado un fin de fiesta que parece más un festival europeo que una fecha de club. Es profesional en su exceso y cínico en su brutalidad. Si sobrevives a Brujería y Rotting Christ para llegar a ver a Deicide y Cattle, mereces una medalla o, al menos, una cita urgente con el otorrino.
💀 LA ÚNICA VERDAD DE LA CALLE: DICE LA LEY DE LA CALLE que en un concierto con seis bandas de este calibre, para cuando sale el cabeza de cartel, el público ya no sabe si está en un concierto o en una mudanza de pianos. Pero oye, son 30 años de inhumanidad; si no sales del Rialto Theatre con un trauma acústico, es que no has vivido la experiencia completa.
EL PUTO ÁNGEL DEL RUIDO
"Dicen que Glen Benton ha pedido que el aire acondicionado esté a 66.6 grados, pero a los de Cattle Decapitation les preocupa más que el confeti del final sea biodegradable y libre de crueldad animal."
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