La fundación All Within My Hands no se queda de brazos cruzados mientras el paraíso se hunde. Han soltado un donativo de 125.000 dólares para paliar el desastre en las islas, donde las lluvias torrenciales han dejado un agujero de 1.000 millones de dólares en daños. El gigante del metal se une a la causa para echar un cable a cientos de familias que han visto cómo sus casas y granjas terminaban devoradas por ríos desbocados y suelos que parecen chocolate líquido.
El panorama en Hawái es de todo menos idílico ahora mismo. Estamos ante el peor temporal en más de veinte años, una auténtica salvajada climática que ha saturado la tierra hasta decir basta. La banda, junto a su colega Jason Momoa (@prideofgypsies), ha decidido canalizar la pasta a través de tres organizaciones locales que saben de qué va la vaina en el terreno: el Council for Native Hawaiian Advancement, la Lāhui Foundation y Hui O He’e Nalu.
Aunque lo más gordo de la tormenta parece haber pasado, el peligro de riadas repentinas sigue acechando a la vuelta de la esquina. Las imágenes no engañan: gente con el agua por las rodillas, interiores de viviendas cubiertos de lodo hasta las trancas y estructuras que han colapsado ante la fuerza de la naturaleza. No es solo cuestión de dinero, es que el desastre ha arrasado con el sustento de muchísima peña que ahora depende de la solidaridad y de que entidades con peso muevan ficha rápido.
Si quieres dejar de mirar y empezar a sumar, la fundación ha habilitado un enlace directo para que el que quiera se rasque el bolsillo y apoye la reconstrucción de las islas. Porque una cosa es surfear olas gigantes y otra muy distinta es que el salón de tu casa se convierta en una piscina de escombros.
Menos mal que algunos usan los beneficios de los riffs para limpiar el fango cuando la cosa se pone fea de verdad.
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