Dimmu Borgir ha dejado de hacerse de rogar para soltarle un guantazo de realidad al metal extremo con Ulvgjeld & Blodsodel, el primer adelanto de su próximo artefacto sonoro Grand Serpent Rising que aterrizará el 22 de mayo. La pieza es un despliegue de artillería compositiva donde las orquestaciones no decoran, sino que aplastan, confirmando que Shagrath y compañía siguen manejando los hilos del cotarro con una superioridad insultante.
El single es una masterclass de black metal sinfónico que huye de la melodía fácil para abrazar una densidad técnica que te vuela la peluca desde el primer compás. Los riffs de Silenoz muerden con saña entre muros de teclados que parecen sacados de una pesadilla de alta alcurnia, mientras la batería ejecuta una ejecución de doble bombo que ríete tú de un martillo hidráulico. El videoclip, facturado por la factoría polaca de Dariusz Szermanowicz, es un festín visual de estética gélida que encaja como un guante con la mala leche que destila la composición.
Por si el disco fuera poco, se traen entre manos una gira por el viejo continente para octubre de 2026 junto a Behemoth y Dark Funeral, un tridente que promete dejar los cimientos de las salas temblando. Con fechas en ciudades como París, Berlín o Estocolmo, el In League With Satan Tour se perfila como la cita obligatoria para cualquiera que disfrute con la pomposidad oscura y el volumen al once. Si esto es solo el aperitivo, el banquete completo de mayo va a ser para alquilar balcones.
Parece que a los noruegos todavía les queda mala baba suficiente para recordarnos quién inventó esto de ponerse capas y sonar como una filarmónica poseída.
Vayan pidiendo cita con el otorrino, porque esta descarga de decibelios orquestales no piensa dejar títere con cabeza.
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