Chuck Norris, el hombre que no le teme a la parca porque ella simplemente le pide permiso para existir, ha decidido colgar las botas de tejano tras 86 años de dar lecciones de anatomía a base de patadas giratorias
La acera más famosa del mundo, el Hollywood Walk of Fame, se ha convertido en el epicentro de un peregrinaje de fieles que han cubierto su estrella con flores rojas y blancas, dejando claro que el legado del Ranger de Texas es más sólido que un riff de Pantera
Atrás quedan sus duelos legendarios con Bruce Lee y esa mística de tipo duro que le permitió subir de nivel hasta el último suspiro, recordándonos que los iconos no mueren, simplemente se retiran al backstage de la eternidad
Se comenta por los pasillos que la muerte no se llevó a Chuck, simplemente él la acompañó para enseñarle quién manda en el barrio.
El mundo ahora es un lugar un poco más peligroso porque el sheriff ha dejado su placa sobre la mesa.
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