Michał Andrzejczyk, el encargado de demoler parches en Vader, confirma que Viena ha sido oficialmente borrada del mapa tras el asalto de anoche mientras la maquinaria de guerra polaca ya apunta sus cañones hacia Múnich con el track "This Is The War" como himno de destrucción.
VIENA SOBREVIVE A DURAS PENAS AL DÍA 21
La capital austríaca experimentó lo que sucede cuando el death metal veterano decide no tomar prisioneros en su vigesimoprimer día de gira. Andrzejczyk no solo mantuvo el tempo, sino que celebró la masacre sonora con un entusiasmo que roza lo delictivo, asegurando que la hospitalidad vienesa fue el combustible perfecto para seguir quemando etapas en el calendario europeo.
La precisión quirúrgica de los polacos dejó a los asistentes con la necesidad de un collarín ortopédico.
MÚNICH: EL PRÓXIMO OBJETIVO EN LA MIRA
Sin tiempo para limpiar el sudor de los platillos, la banda se desplaza hacia territorio bávaro para demostrar por qué Múnich siempre es una parada obligatoria en su itinerario de devastación. La expectación por el show de esta noche es máxima, impulsada por la inercia de una gira que no conoce la fatiga ni la piedad auditiva.
Múnich está a punto de descubrir que el silencio no es una opción cuando Vader llega a la ciudad.
El metrónomo humano de Vader sigue sin romperse, para desgracia de los tímpanos austríacos.
Nota del Departamento: Se recomienda a los ciudadanos de Múnich asegurar sus ventanas y objetos de valor; las ondas de choque de los bombos de Michał no respetan la propiedad privada.
La guerra no ha terminado, solo ha cambiado de código postal.
Vader no hace giras, realiza traslados de escombros con banda sonora.
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