EL ANÁLISIS DEL DÍA (12.02.26) – David Ellefson, el hombre que descubrió que el "autocuidado" en cámara web sale caro, se ha sentado con UnDinamo para lanzar el mensaje que nadie (excepto quizá su cuenta bancaria) estaba esperando: "Estoy para volver a Megadeth". Es la crónica de un deseo que choca frontalmente con la realidad de un Dave Mustaine que borró sus pistas de bajo más rápido de lo que se tarda en decir "escándalo sexual". Ellefson intenta vender reconciliación mientras el resto del mundo ve a un bajista haciendo señales de humo desde una isla desierta llamada irrelevancia.
EL PERITAJE: DIPLOMACIA DE BAJISTA EXILIADO
La Táctica del Olvido: Ellefson se presenta con una actitud zen, casi espiritual, asegurando que está listo para retomar su puesto. Profesionalismo nivel: ignorar que el jefe de la empresa no solo te despidió, sino que contrató a un mercenario para regrabar tus partes y que no quedara ni rastro de tu ADN en el último disco.
El Vínculo Indestructible (Unilateral): David habla de su historia con Megadeth como si fuera un matrimonio que solo necesita una cena romántica para arreglarse. La fidelidad a los hechos nos dice que, mientras él lanza flores, Mustaine sigue en su rancho de Texas afinando la guillotina. Es la sátira perfecta: el bajista que "siempre estuvo ahí" ahora intenta entrar por la ventana de una casa que ya tiene las cerraduras cambiadas.
El Valor de la Marca: Ellefson sabe que fuera de las seis cuerdas (o cuatro) de Megadeth, el frío es intenso. Su "disposición" para volver es en realidad un reconocimiento de que sus proyectos paralelos tienen menos tracción que un neumático liso en el barro.
EL DIAGNÓSTICO: FIDELIDAD AL RENCOR Y AL PERDÓN PÚBLICO
El "Ex" que no se rinde: La entrevista destila ese aroma a entrevista de trabajo para un puesto que ya ha sido ocupado por tres personas diferentes. Ellefson apela a la nostalgia de los fans, sabiendo que el "Junior" original es un fetiche que todavía vende entradas.
El Factor Fans: Ellefson utiliza el cariño del público (especialmente el latinoamericano) como escudo humano. Sabe que para muchos él siempre será el bajista histórico, y usa esa presión popular para intentar forzar una mano que Mustaine tiene cerrada a cal y canto.
Veneno Profesional: David intenta mantener la elegancia, pero entre líneas se lee el hambre de escenario grande. Es un ejercicio de equilibrismo: intentar sonar digno mientras básicamente le ruega al hombre que lo humilló públicamente que le deje volver a tocar el riff de "Peace Sells".
La Teoría de la Evolución... o Involución: Ellefson insinúa que Megadeth es una "entidad" que trasciende a los individuos, un argumento muy conveniente cuando tú eres el individuo que ha sido expulsado de la entidad. Intenta apelar a la "historia compartida" para que nos olvidemos de los vídeos compartidos.
El Silencio de los Corderos (y de Mustaine): Lo más revelador no es lo que Ellefson dice, sino lo que admite implícitamente: no ha habido contacto real. David está hablando a través de la prensa argentina para ver si el eco llega hasta Nashville. Es el equivalente rockero de darle "like" a una foto de tu ex de hace tres años para ver si reacciona.
VERDICTO FINAL: UN SOLILOQUIO EN EL DESIERTO
Ellefson está listo, el bajo está afinado y el perdón está sobre la mesa. El único problema es que el destinatario del mensaje tiene el número bloqueado y está demasiado ocupado quejándose de las notas de sus hijos como para escuchar a su antiguo escudero.
💀 LA ÚNICA VERDAD DE LA CALLE: DICE LA LEY DE LA CALLE que en 2026, si David Ellefson dice que está listo para volver a Megadeth, es porque ha descubierto que ser "solista" es la forma elegante de decir que nadie te llama para ensayar. Ellefson quiere volver al nido, pero el nido ahora tiene pinchos y un cartel que dice "Prohibido cámaras web".
EL ÁNGEL DEL RUIDO
"David dice que está disponible para Megadeth, pero la última vez que estuvo 'disponible' en internet terminó fuera de la banda y regrabado por un tipo de Steve Vai. Es el único bajista capaz de ofrecer la mejilla después de que le hayan quitado hasta el estuche de la guitarra. Pista 3: si Mustaine no te coge el teléfono, prueba a mandarle un fax, que es muy de su época. Seguimos esperando el tono de llamada en el muelle."
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