En una era donde el cine musical intenta ser profundo, Metallica decidió en su día que la mejor forma de celebrar su legado era gastarse 32 millones de dólares en una película que es, básicamente, un concierto espectacular interrumpido por una trama que nadie pidió. Estamos ante la consagración del ego en 3D, donde James Hetfield y compañía tocan mientras un pobre recadero vive un apocalipsis callejero por culpa de un bidón de gasolina vacío.
EL AZOTE DE LA NARRATIVA SURREALISTA
El Recadero del Apocalipsis: La trama de "Through the Never" nos presenta a Trip, un chaval que parece haber salido de un casting de The Walking Dead y cuya única misión es recuperar un objeto "misterioso" para la banda. La fidelidad absoluta a los hechos nos muestra que, mientras el público disfruta de "Creeping Death", fuera hay disturbios, jinetes enmascarados y gente colgando de farolas. ¿Por qué? Porque sí. Es la ironía satírica llevada al extremo: el mundo se acaba, pero el solo de guitarra de Kirk Hammett no puede esperar.
La Bolsa de la Discordia: Al final, el objeto misterioso resulta ser... bueno, algo que no cambia la vida de nadie. Es el MacGuffin más decepcionante desde el maletín de Pulp Fiction, pero con más cuero y sudor. El veneno profesional aquí es notar cómo Metallica intentó crear un "misterio épico" y terminó entregando un corto de estudiante con presupuesto de superproducción de Marvel.
DIAGNÓSTICO: UN ESCENARIO QUE SE CAE (LITERALMENTE)
El Accidente "Calculado": Uno de los momentos cumbre de la película es cuando el escenario sufre un colapso masivo, con técnicos envueltos en llamas y andamios cayendo. James Hetfield, con una profesionalidad que roza lo cómico, pregunta si "todos están bien" antes de decidir que lo mejor es seguir tocando "Hit the Lights" con amplificadores pequeños, porque "así era en nuestro garaje". Es la sátira perfecta del rockero que quiere volver a sus raíces después de haber construido un escenario de 10 millones de dólares.
La Dictadura del Setlist: La película es impecable visualmente, pero su diagnóstico es clínico: es un producto diseñado para que los fans compren el Blu-ray y las gafas 3D. Las canciones son los éxitos de siempre, tocados con una precisión que asusta, mientras la trama de Trip se siente como esos anuncios que saltas en YouTube para llegar al video que realmente quieres ver.
VERDICTO FINAL: UN VIAJE HACIA NINGUNA PARTE (PERO CON MUCHO RUIDO)
"Through the Never" es el recordatorio de que Metallica puede hacer lo que quiera, incluso una película donde la ciudad arde mientras ellos tocan "Enter Sandman". Es épica, es absurda y es tan innecesaria como un solo de batería de diez minutos.
💀 LA ÚNICA VERDAD DE LA CALLE: DICE LA LEY DE LA CALLE que en 2026, si tienes 30 millones de dólares y no sabes qué hacer con ellos, haz una película donde parezca que el mundo se acaba mientras tú te ves guapo bajo los focos. Nos enseñaron que el cine era para contar historias, pero Metallica nos ha demostrado que el cine es, ante todo, una excusa para poner el volumen al 11.
EL ÁNGEL DEL RUIDO
"Metallica nos ofrece su visión del caos, recordándonos que no importa si el mundo exterior es una zona de guerra, siempre que el 'snare' de Lars Ulrich suene a tiempo (o casi). "Through the Never" es la película definitiva para los que no quieren pensar y solo quieren ver cosas explotar al ritmo de "Master of Puppets". Es la única era donde un recadero arriesga su vida por un bidón de gasolina mientras la banda se preocupa por si las luces del escenario están bien enfocadas. Gracias por el espectáculo, James; nosotros ponemos el sarcasmo. Seguimos midiendo el éxito en la cantidad de efectos digitales que puedes meter en un solo de bajo."
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