Sigh, los maestros del vanguardismo japonés, aterrizan en Seattle el 28 de julio para recordarte que llevas casi dos décadas siendo irrelevante mientras ellos perfeccionaban el arte de la perturbación sonora.
EL DESTIERRO DE DOS DÉCADAS HA TERMINADO
La espera ha sido tan larga que algunos de sus fans originales probablemente ya tengan nietos o hipotecas canceladas. Sigh regresa a la Costa Oeste de Estados Unidos tras 18 años de ausencia absoluta, una eternidad en la que el mundo se volvió más aburrido y tú, posiblemente, más blando. El martes 28 de julio de 2026, el club El Corazón dejará de ser un antro cualquiera para convertirse en el epicentro de un despliegue de metal experimental que no perdona errores del pasado.
Si no estuviste ahí la última vez, has tenido casi veinte años para reflexionar sobre tus pésimas decisiones de vida. No permitas que la cuenta llegue a los treinta años, porque para entonces quizás ya ni recuerdes cómo mover la cabeza sin que te cruja el cuello. La gira por la Costa Oeste no es solo un tour, es un examen de resistencia para los que dicen amar lo extremo.
Si el olvido fuera un pecado, Seattle acaba de recibir la absolución a precio de preventa.