La huella del fallecido artista Greg James no quedó grabada únicamente en la anatomía de los músicos más salvajes de California; el Hard Rock Cafe de Tampa, Florida, custodia una de sus obras tridimensionales más preciadas: un bajo personalizado y decorado minuciosamente a mano por el maestro para el mismísimo Nikki Sixx de Mötley Crüe.
El Testamento En Cuatro Cuerdas
El instrumento, que se puede contemplar al detalle en el archivo Custom_Bass_of_Nikki_Sixx_Hand_Painted_by_Greg_James.jpg, funciona como testimonio visual de una época donde la música y el impacto estético eran inseparables. James trasladó la precisión de sus trazos habituales a la madera del cuerpo y el mástil de este cuatro cuerdas, creando un diseño a medida que encajaba a la perfección con la actitud desafiante y callejera del carismático bajista.
Un Imán Para Los Puristas
Ver esta pieza de museo expuesta al público recuerda que las estrellas de aquella escena no se conformaban con utilizar instrumentos salidos de una línea de montaje ordinaria. Cada centímetro de esta pieza desprende la identidad de la costa oeste, plasmando trazos oscuros que acompañaron los años de mayor desenfreno creativo de la banda. Se trata de un tesoro que atrae las miradas de los devotos del rock que peregrinan a las instalaciones de Florida buscando vestigios auténticos de la historia del negocio.
Menos mal que el vidrio de la vitrina es grueso, porque ese instrumento conserva tanta actitud acumulada que podría hacer vibrar el local entero sin necesidad de conectarlo a un amplificador.
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