La intocable de las seis cuerdas, esa fiera que se merienda los escenarios junto a Alice Cooper, acaba de estrenar el título de madre junto a su socio y mánager, Josh Villalta. El chaval ha venido al mundo con el nombre de Maxwell James, y no ha nacido con un pan bajo el brazo, sino con un billete de primera clase para comerse el asfalto. La guitarrista no ha tardado en soltar que el retoño está programado para dejar huella en este planeta, combinando los genes de dos adictos a la carretera que no entienden la vida sin un muro de amplificadores a la espalda.
Un backstage lleno de pañales y hercios
Olvídate de retiros espirituales, silencios sagrados o nanas tradicionales para dormir al crío. Esta pareja ya ha dejado muy clarito que el biberón se va a mudar directamente al autobús del próximo tour en cuanto el chaval aguante el traqueteo. No quieren saber nada de quedarse en casa viendo la televisión; visualizan un porvenir repleto de kilometraje, mudanzas constantes y camerinos, asumiendo con total naturalidad que el descanso va a brillar por su ausencia durante las próximas temporadas. El heredero del negocio va a mamar el ambiente de las tablas antes de aprender a dar sus primeros pasos.
El nuevo fichaje de la tripulación
Este giro de guion cambia por completo los planes de una de las músicas más currantes del circuito internacional. Con el ritmo que gastan estos dos, lo más probable es que el pequeño Maxwell aprenda antes a cambiar las cuerdas de una guitarra que a sujetar los cubiertos en la mesa. Las giras mundiales acaban de meter a un pasajero extra en la furgoneta que promete reventar los horarios de sueño de todos los técnicos del equipo. Vaya escuela de vida le espera al chaval, rodeado de melenudos y camiones desde la cuna.
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