Carlos Prieto, el mítico violinista conocido por todo el mundo como Moha, ha mandado a paseo el proyecto cinematográfico sobre Mägo de Oz y ha anunciado que les va a caer una buena tormenta en los juzgados a los responsables del filme por intentar levantarles la camisa con su canción más célebre. Se ha liado un buen guirigay porque resulta que la empresa encargada de llevar la trayectoria de la banda a la pantalla grande ha pecado de espabilada, registrando de manera unilateral y por la cara el nombre de Fiesta Pagana a espaldas de los propios creadores. Semejante jugada por la espalda ha sentado como una patada en el estómago en el seno del grupo, ya que consideran que este movimiento va directamente en contra de la ley de propiedad intelectual y supone un insulto directo a su trayectoria histórica.
Ante esta tremenda falta de categoría y exceso de descaro, Moha ha decidido cortar por lo sano y desvincularse por completo de la producción, dejando claro que la banda va a defender con uñas y dientes el patrimonio musical que han levantado con tanto esfuerzo a lo largo de las décadas. El músico ha convocado a toda su masa de fieles para proteger el pasado y el porvenir de la marca, agradeciendo el cariño de una gente que nunca les deja tirados cuando vienen mal dadas.
Si vas a intentar apropiarte por el morro de la tonada más bailada de las verbenas, por lo menos ten la decencia de no hacerlo delante de los que llevan el violín, que te van a meter un viaje judicial de los que hacen época.
No hay comentarios:
Publicar un comentario