ZAKK WYLDE PONE «NAME IN BLOOD» SOBRE LA MESA DE LOS GRAMMY: BLACK LABEL SOCIETY VA A POR EL METAL SIN LEVANTAR EL PIE DEL ACELERADOR
Hay canciones que llegan para presentar un disco.
Y hay canciones que funcionan como una declaración de intenciones.
«Name In Blood» pertenece a la segunda categoría.
La candidatura todavía no significa nominación.
Pero sí coloca el nombre de Zakk Wylde y Black Label Society dentro de la conversación previa a la selección definitiva. La categoría reconoce la excelencia artística en una interpretación de metal y en la última edición celebrada el ganador fue Turnstile con «BIRDS».
Y esta vez BLS llega con una canción que ya nació con la maquinaria pesada funcionando a máxima presión.
«NAME IN BLOOD» ABRIÓ EL CAMINO
El tema apareció como adelanto de Engines Of Demolition y terminó ocupando el primer puesto del álbum, publicado mundialmente el 27 de marzo de 2026.
No fue un regreso cualquiera.
El disco rompió un silencio discográfico de cinco años desde Doom Crew Inc. y se convirtió en el duodécimo álbum de estudio de Black Label Society.
«Name In Blood» ya había sido presentado como uno de los grandes golpes iniciales de esta nueva etapa.
Ahora la banda quiere que también sea evaluado en el escenario más importante de la industria estadounidense.
ZAKK WYLDE NO NECESITA CAMBIAR DE PIEL
La apuesta tiene sentido precisamente porque Black Label Society no ha intentado disfrazarse para entrar en ninguna conversación.
El ADN sigue intacto: riffs gruesos, guitarras con peso, melodía, groove y esa mezcla entre músculo de heavy metal y sensibilidad bluesera que Zakk Wylde lleva décadas convirtiendo en una firma personal.
La propia banda define Engines Of Demolition como un trabajo construido alrededor de riffs demoledores, solos cargados de emoción y una combinación de contundencia y sentimiento que forma parte de su identidad.
Y «Name In Blood» está colocado justo en la puerta de entrada.
Primero golpea.
Después deja que la guitarra termine la frase.
CINCO AÑOS DE ESPERA Y UNA MÁQUINA QUE VOLVIÓ A ARRANCAR
El nuevo álbum no apareció de la noche a la mañana.
Wylde comenzó a trabajar en el material en 2022, mientras estaba inmerso en sus compromisos con la gira de celebración de Pantera, y continuó desarrollándolo durante los años siguientes.
El resultado fue un proceso mucho más largo de lo previsto.
Según explicó el propio guitarrista, las pausas entre giras terminaron convirtiéndose en sesiones de composición y grabación hasta que aquella colección de ideas acabó transformándose en Engines Of Demolition.
Y el disco acabó adquiriendo además una dimensión emocional inesperada.
EL ÁLBUM TAMBIÉN GUARDA A OZZY
Si «Name In Blood» representa el puñetazo inicial, «Ozzy's Song» es probablemente la herida abierta que aparece al final.
La canción fue escrita después de la muerte de Ozzy Osbourne en julio de 2025. Wylde ya tenía compuesta la música, pero regresó a las letras después de la pérdida de quien había sido su jefe, compañero y una de las figuras fundamentales de su propia carrera.
La relación entre ambos se remonta a 1987, cuando Ozzy eligió a Wylde para incorporarse a su banda.
Casi cuatro décadas después, esa historia terminó entrando directamente en un álbum de Black Label Society.
Pero «Name In Blood» ocupa otro territorio.
No mira atrás.
Es el tema que abre la puerta y deja claro que BLS todavía quiere sonar enorme.
UNA CAMPAÑA QUE VA MÁS ALLÁ DE UN SINGLE
La presentación para consideración de los Grammy llega además en un momento de actividad intensa para Black Label Society.
El grupo ha regresado a los escenarios con una nueva gira y el álbum ha llevado a Wylde, John DeServio, Jeff Fabb y Dario Lorina por una nueva etapa internacional. La propia banda mantiene actualmente fechas de directo en Norteamérica, México, Reino Unido y Europa.
Y mientras el directo mantiene la máquina funcionando, «Name In Blood» empieza ahora otra carrera.
Una mucho más institucional.
La de conseguir suficientes apoyos para transformar una consideración en una nominación oficial.
Y ahí la batalla todavía está abierta.
LOS GRAMMY TODAVÍA NO HAN DICHO LA ÚLTIMA PALABRA
Conviene separar las dos cosas.
Black Label Society está haciendo campaña para que «Name In Blood» sea considerado.
Eso no significa que ya esté nominado.
La Academia tendrá que seleccionar posteriormente las grabaciones que competirán oficialmente por el premio.
Pero hay algo que sí está claro:
Zakk Wylde ha puesto uno de sus nuevos cartuchos sobre la mesa.
Y lo ha hecho con una canción que abre un disco nacido después de cinco años de espera, construido entre giras, pérdidas personales y kilómetros de carretera.
No necesita convertirse en otra cosa para entrar en la conversación.
Tiene que conseguir que los votantes escuchen el riff.
Después, que decidan.
STHDMETAL — THE ANGEL OF NOISE
«NAME IN BLOOD» ya ha sido disparada.
Ahora falta saber hasta dónde llegará la bala.
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