EL TRUENO DE LAS ANTÍPODAS SACUDE EL MORUMBI
El pasado 24 de febrero de 2026, AC/DC convirtió São Paulo en la capital mundial del alto voltaje con una interpretación de "Back in Black" que desafió las leyes de la geriatría y el volumen permitido. Con un Angus Young que sigue corriendo por el escenario como si tuviera dieciséis años y un motor fueraborda invisible, la banda demostró que el paso del tiempo es una anécdota cuando tienes el riff más icónico de la historia bajo el brazo. El público brasileño, conocido por su capacidad de generar más ruido que un despegue espacial, respondió con una marea humana que hizo temblar los cimientos del estadio mientras Brian Johnson castigaba sus cuerdas vocales una noche más por el bien del espectáculo.
AC/DC en Brasil: Porque para qué jubilarse cuando puedes viajar al otro lado del mundo y hacer que 70.000 personas se olviden de sus problemas a base de puro decibelio australiano.
UN RITO DE PASO DIGITAL ENTRE SUDOR Y PANTALLAS
La era de la hiperconectividad ha permitido que la descarga de adrenalina en São Paulo llegue a nuestras pantallas casi antes de que Angus termine su solo, recordándonos que el rock de arena es ahora un evento global transmitido en 4K. La precisión rítmica de Stevie Young y la solidez de la sección trasera mantuvieron el barco a flote, permitiendo que la icónica campana del infierno resonara no solo en el estadio, sino en cada rincón del planeta donde alguien necesitara una dosis de realidad eléctrica. Es fascinante observar cómo una canción de 1980 sigue siendo capaz de movilizar masas en 2026, demostrando que la cultura del riff es el único lenguaje universal que no necesita traducción ni actualizaciones de software.
Back in Black 2026: Porque en un mundo lleno de filtros y autotune, todavía hay gente que paga una fortuna por ver a un señor de setenta años en pantalones cortos dándolo todo.
NOTA DEL DEPARTAMENTO Y CIERRE
Desde esta redacción nos preguntamos si AC/DC tiene un pacto con el diablo o si simplemente se alimentan de la energía de los fans brasileños, que es considerablemente más barata que la electricidad en Europa. Es reconfortante ver que, a pesar de los años, lo único que ha cambiado en sus conciertos es que ahora hay más teléfonos grabando que mecheros encendidos.
Pregunta pericial: ¿Llegará el momento en que Angus Young sea sustituido por una versión holográfica que no necesite descansar entre giras, o su energía es el último recurso natural renovable que le queda al planeta?
AC/DC & São Paulo: Porque si vas a volver de negro, mejor hazlo con el volumen al once y en un país donde la pasión por el rock es tan intensa como la humedad del Amazonas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario