LA RESURRECCIÓN CREATIVA DE UN MERCENARIO DEL METAL
Phil Soussan, el hombre que ha prestado su ritmo a Ozzy Osbourne y Billy Idol, ha aprovechado el parón de sus múltiples proyectos para sentarse en su estudio y, tras un "empujoncito" (o patada en el trasero) de su amigo Richie Kotzen, ha compuesto 16 canciones en tiempo récord. El bajista, que confiesa haber estado un poco perdido entre sesiones de estudio con Carmine Appice y bolos de mercenario, ha terminado fichando por BraveWords Records. Según Soussan, el negocio de la música es como una lotería cósmica donde los planetas deben alinearse, a diferencia de la mecánica, donde si arreglas el motor, el coche arranca; aquí, puedes hacer todo bien y que el disco se lo coma el olvido, o que ocurra algo "cool" y recuperes la fe en la humanidad.
Phil Soussan & El Nuevo Álbum: Porque si Richie Kotzen te dice que dejes de perder el tiempo y te pongas a escribir, lo mínimo es hacerle caso antes de que te quite el puesto en la siguiente sesión.
ANTISOCIAL MEDIA Y LA DISTOPÍA DE LOS "CRÍMENES DE PENSAMIENTO"
Más allá de los riffs, Soussan se ha puesto serio y ha dedicado gran parte de su nuevo trabajo a diseccionar la podredumbre de las redes sociales y la creciente amenaza de la Inteligencia Artificial. Con canciones como "Antisocial Media", el bajista denuncia cómo la sociedad ha sido condicionada para aceptar verdades impresas en pantallas sin hacer el más mínimo esfuerzo de investigación, transformándonos en una masa de "personas sin pensamiento". Lo que realmente le quita el sueño a Phil no es un error en el mástil, sino la capacidad de sistemas como ChatGPT para notificar a las autoridades si detectan comportamientos "sospechosos", un escenario de ciencia ficción que haría que George Orwell pareciera un optimista de Disney.
Soussan & Big Brother AI: Porque para Phil, que un ordenador te denuncie por lo que piensas es mucho más aterrador que tener que aguantar a Ozzy intentando recordar la letra de "Shot in the Dark" por milésima vez.
NOTA DEL DEPARTAMENTO Y CIERRE
Desde esta redacción aplaudimos que Phil Soussan prefiera leer revistas de letras de canciones antes que dejar que un algoritmo le escriba los estribillos. Es reconfortante saber que todavía quedan músicos que creen que el esfuerzo personal vale más que un clic rápido, aunque nos preocupa que si seguimos así, el próximo "Rock for Ronnie" sea un concierto de hologramas denunciados por una IA por exceso de decibelios.
Pregunta pericial: ¿Cuánto tiempo pasará antes de que la IA decida que el bajo de Phil Soussan es "antisocial" y lo sustituya por una pista de sintetizador programada para no molestar a los vecinos del metaverso?
Phil Soussan & El Juicio Final: Porque en un mundo de propaganda y "crímenes de pensamiento", lo más revolucionario que puedes hacer es comprar un disco físico y leer las letras en una revista de papel.
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