LA SUPERVIVENCIA COMO ESTILO DE VIDA
La bomba informativa ha estallado con la naturalidad de quien cambia una cuerda de guitarra: Aldrich no solo ha lidiado con las exigencias armónicas de David Coverdale y Ronnie James Dio, sino que recientemente ha salido victorioso de una batalla contra un cáncer de garganta. Tras seis semanas de radiación que, según sus propias palabras, le dejaron el cuello como un filete a la plancha, el músico ya está de vuelta, demostrando que su sistema inmunológico es tan resistente como los amplificadores Marshall que usa como mesa de comedor.
ENTRE DIOSES Y SERPIENTES BLANCAS
Aldrich ha aprovechado el espacio para repasar su currículum técnico, que se lee como una enciclopedia del hard rock de los últimos cuarenta años. Desde sus inicios en Lion, donde aprendió que la lealtad a veces solo sirve para dormir en el suelo de un apartamento compartido, hasta su paso por Whitesnake, donde tuvo que explicarle a Coverdale que no se puede vivir eternamente de rentas sin sacar música nueva. El guitarrista detalla con precisión quirúrgica cómo fue navegar entre el ego grandioso de Richie Blackmore —citado por Dio como referente de lo "majestuoso"— y la disciplina militar de las giras mundiales. Su salida de Whitesnake en 2014, motivada por la necesidad de ser padre antes que empleado del mes, marca un punto de inflexión en una narrativa donde el rock y la realidad colisionan inevitablemente.
EL NEGOCIO DE LAS MARGARITAS MUERTAS Y EL FUTURO
Actualmente consolidado en The Dead Daisies, banda que ha definido como la más prolífica del planeta (posiblemente porque sacan discos más rápido de lo que sus fans pueden comprarlos), Aldrich reflexiona sobre el estado actual de la industria. Con un tono que oscila entre la gratitud y la ironía profesional, analiza cómo el grupo ha mantenido una presencia digital masiva mientras otros dinosaurios del género aún están intentando entender cómo funciona Facebook. Entre sesiones de grabación, el lanzamiento de su amplificador signature y su labor como entrenador de fútbol del equipo de su hija, Aldrich deja claro que no tiene intención de retirarse. Para él, la jubilación es un concepto tan extraño como un solo de guitarra de menos de treinta segundos.
NOTA DEL DEPARTAMENTO Y CIERRE
El Departamento de Higiene Bucal y Rock n' Roll recomienda encarecidamente visitar al dentista con regularidad, no solo por las caries, sino porque, según Aldrich, ahí es donde se detectan los problemas antes de que la radiación te deje el cuello color carmesí.
Doug Aldrich: El único guitarrista capaz de decir que no a KISS y a Dio en la misma vida y seguir teniendo trabajo.
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