Anthrax ha vuelto a demostrar en el Sasktel Centre que el tiempo es relativo, especialmente cuando se lleva el mismo corte de pelo desde 1985 y se tiene la energía de un adolescente que acaba de descubrir las bebidas energéticas de marca blanca.
El Despliegue de los Supervivientes del Mosh
La velada comenzó con la sutileza de un martillo hidráulico cuando Joey Belladonna, el hombre que posee el secreto de la eterna juventud o un pacto muy turbio con una deidad del cuero, irrumpió en escena para recordarnos que las cuerdas vocales son opcionales si tienes suficiente carisma. Scott Ian, por su parte, movió la cabeza con una precisión quirúrgica que haría llorar a cualquier fisioterapeuta, mientras su perilla seguía dictando las leyes del ritmo en Saskatchewan. El despliegue técnico fue impecable, logrando que el ruido blanco se transformara en himnos generacionales para alegría de una audiencia que, en su mayoría, ya debería estar preocupándose por su próstata.
"Donde hay canas, hay ganas de romperle la columna al vecino en el mosh pit".
El Repertorio de la Destrucción Articular
El setlist fue un viaje nostálgico que ignoró cualquier avance musical de los últimos treinta años, para alivio de los presentes. La carnicería sonora incluyó los siguientes asaltos a la paz pública:
Among the Living (Ideal para empezar la taquicardia)
Caught in a Mosh (Un manual de instrucciones para el contacto físico no solicitado)
Madhouse (Donde el público se sintió, por fin, como en casa)
Efilnikufesin (N.F.L.) (Un acrónimo que los fans aún intentan pronunciar tras la cuarta cerveza)
Keep It in the Family (Más que una canción, una amenaza velada)
I Am the Law (Juez Dredd aprueba este uso excesivo de distorsión)
In the End (Un homenaje sombrío antes de volver a la violencia gratuita)
Deathrider (Para los que aún creen que sus rodillas son de titanio)
Medusa (Convertir en piedra a los de la primera fila es un efecto secundario esperado)
Got the Time (Efectivamente, no tenían tiempo, por eso la tocaron a velocidad de procesamiento de datos)
Indians (El momento cumbre del "War Dance", donde los seguros de vida suben de precio)
....
"Si no te duele el cuello al despertar, es que no has escuchado Anthrax, has escuchado un podcast de meditación".
Nota del Departamento y Cierre
Desde el Departamento de Acústica y Geriatría queremos felicitar a la organización por contar con un equipo de desfibriladores en cada salida de emergencia. Es loable ver cómo un grupo de señores que podrían estar disfrutando de una jubilación tranquila en un balneario deciden, en cambio, cruzar el mundo para gritarle a canadienses sobre injusticias sociales y cómics de Marvel.
El Thrash Metal no muere, solo se vuelve un poco más sordo y necesita más crema antiinflamatoria.
Transmisión cortada por exceso de sudor en el amplificador central.
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