La banda alemana Abrogation ha lanzado su nuevo sencillo "Spieglein, Spieglein", una pieza de death/black metal melódico que redefine el concepto de vanidad mediante gritos guturales y una sutil invitación a romper cristales con la cara del prójimo.
LA PSICOSIS DEL REFLEJO TEUTÓN
En un alarde de originalidad que rinde homenaje a los Hermanos Grimm con la delicadeza de una apisonadora, Abrogation nos presenta una narrativa donde el famoso "espejito, espejito" deja de ser un accesorio de tocador para convertirse en un portal al tormento existencial. La bomba informativa radica en que, tras años de oscuridad, la banda ha decidido que la mejor forma de lidiar con el reflejo diario es a través de riffs afilados y una lírica que destila un odio sano hacia las mentiras amargas y las sonrisas gélidas. Desde un punto de vista técnico-vocal, el tema se apoya en una dicción alemana tan ruda que podría asustar a un sargento de la Wehrmacht, logrando que la pregunta sobre quién es el más bello del reino suene más a una amenaza de muerte que a una duda estética.
INGENIERÍA DEL CAOS Y CRISTALES ROTOS
La estructura de la canción avanza con una cadencia técnica que mezcla la agresión del death metal con una atmósfera épica, culminando en un acto de violencia catártica donde el protagonista decide que ya ha tenido suficiente de "miradas frías" y "palabras venenosas". En la sección climática de la obra, el departamento de percusión intensifica el castigo mientras la letra describe, con una precisión casi quirúrgica, cómo un puñetazo rompe el espejo, enviando fragmentos de vidrio a rotar por la noche como si de una macabra fiesta se tratase. Este enfoque visual, plasmado en un lyric video que no escatima en fuentes tipográficas agresivas, sugiere que la verdadera liberación espiritual no se encuentra en la meditación, sino en la destrucción física de los símbolos de nuestra propia vanidad.
EL DESTINO DE LA CRIATURA SANGRANTE
Hacia el final de la pieza, Abrogation nos sumerge en una resolución sangrienta donde la "criatura" termina desangrándose mientras el espejo, de forma un tanto sádica, se ríe de su destino. Es una conclusión que deja poco espacio para la esperanza, recordándonos que los fantasmas que uno mismo despierta son, generalmente, los que terminan trayendo la muerte a domicilio. La narrativa fluye hacia un cierre donde el deseo de "ser libre" se confunde con el silencio eterno, consolidando a "Spieglein, Spieglein" como el himno oficial para aquellos que odian las mañanas frente al lavabo y prefieren una banda sonora que valide su misantropía antes del primer café.
NOTA DEL DEPARTAMENTO Y CIERRE
El Departamento de Cristalería y Salud Mental advierte que golpear espejos con el puño cerrado puede provocar cortes profundos, siete años de mala suerte y, lo que es peor, una factura de reparación que ningún seguro de hogar cubrirá bajo la cláusula de "influencia del metal extremo".
Abrogation: Porque si la verdad duele, es mucho mejor que te la griten en alemán y con un doble bombo de fondo para disimular el llanto.
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