La bajista británica ha revelado que padece "ceguera facial", lo que explica por qué probablemente no te saludó en el último festival, mientras asegura que el nuevo álbum de la banda de King Diamond está más cerca de lo que los fans creen (pero menos de lo que su paciencia permite).
ENTRE RIFFS DE CULTO Y EL DRAMA DE NO SABER CON QUIÉN CENAS
Becky Baldwin ha dejado claro que su llegada a Mercyful Fate no fue solo cuestión de suerte, sino de una alineación planetaria donde King Diamond decidió que el género del bajista importaba menos que su capacidad para no usar un bajo sin clavijero. La artista confesó sufrir de prosopagnosia, una condición que le impide reconocer rostros, lo cual es una ventaja táctica envidiable: puede tocar frente a miles de personas y todas le parecen perfectamente desconocidas, evitando así el pánico escénico o la obligación de recordar al pesado que le pidió una púa en 2022. En el plano musical, Baldwin confirmó que el instrumental del nuevo disco está prácticamente terminado, aunque siguen esperando a que King Diamond decida que es el momento de añadir sus característicos falsetes antes de que el mundo se acabe.
Becky Baldwin & Mercyful Fate: Porque si no puedes reconocer a tus compañeros de banda sin su maquillaje de cadáver, al menos asegúrate de que el amplificador esté al once para que ellos te reconozcan a ti.
EL TOP 5 DE LA OSCURIDAD SEGÚN LA DAMA DEL BAJO
Durante la entrevista, Baldwin presentó sus cinco canciones imprescindibles de la banda, empezando por Into the Coven por su intro barroca y terminando en la gloria absoluta con Melissa, a la que describió tiernamente como una "balada de amor sobre una bruja". También destacó Evil por su riff icónico, Doomed by the Living Dead por su mezcla de thrash y estribillos pegadizos, y The Oath, donde disfruta de esos pequeños momentos de gloria con solos de bajo antes de volver a las sombras. Mientras tanto, su banda Fury sigue en activo con el álbum Interceptor, demostrando que se puede ser la portavoz de un grupo de hard rock melódico mientras se espera que la agenda de King Diamond deje de ser un jeroglífico egipcio.
Top 5 & Melissa: Porque nada dice "romance" como una canción dedicada a una calavera quemada, siempre y cuando el bajo entre en el momento adecuado.
NOTA DEL DEPARTAMENTO Y CIERRE
Desde esta redacción celebramos que Becky Baldwin sea capaz de encontrar el escenario incluso si no reconoce al guardia de seguridad. Nos consuela saber que el nuevo material de Mercyful Fate existe, aunque sea en forma de demos instrumentales que flotan en el éter a la espera de que el Rey del Diamante termine de peinarse.
Pregunta pericial: ¿Es la ceguera facial de Becky una bendición oculta para sobrevivir a las giras con músicos de ego inflado, o simplemente una excusa elegante para no invitar a cenar a sus compañeros de Fury?
Baldwin & El Misterio: Porque en el mundo del metal, no importa si no ves las caras de la gente, siempre y cuando puedas ver los trastes del bajo en mitad de una neblina de incienso y pentagramas.
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