AUDITORÍA DE EGOS (Domingo 15, 21.05) – En el panteón del rock, recibir una crítica de Ritchie Blackmore es lo más parecido a que Dios te escupa en un ojo; es un honor doloroso. Asistimos al relato de Axel Rudi Pell sobre la "crítica honesta" del hombre que inventó el mal humor en la guitarra. Es profesionalismo venenoso, analizar cómo Axel, un hombre que ha basado toda su carrera en ser el clon más rubio de Blackmore, procesa el hecho de que su ídolo finalmente le prestó atención solo para soltar una de sus verdades de acero.
DIAGNÓSTICO CLÍNICO: EL COMPLEJO DE EDIPO ELÉCTRICO
La fidelidad absoluta a los hechos nos dice que Axel Rudi Pell ha pasado décadas perfeccionando el sonido de Rainbow y Deep Purple con una devoción que roza lo clerical. Verlo relatar la crítica de Blackmore es el renderizado de la vulnerabilidad, el momento en que el espejo te devuelve la mirada y te dice que, aunque uses la misma Stratocaster blanca y el mismo escalope en el mástil, nunca serás el dueño de la magia negra original.
La crítica de Blackmore, cargada de esa honestidad brutal que lo caracteriza, es el dardo que atraviesa el corazón de Axel. Pell relata cómo el maestro no se anda con rodeos sobre la técnica o la dirección musical. Es el choque entre el innovador que odia a sus imitadores y el imitador que ama tanto al innovador que está dispuesto a recibir latigazos verbales con tal de ser mencionado en la misma frase. Axel lo cuenta con la mezcla de orgullo y trauma de quien ha sido bautizado en ácido.
RADIOGRAFÍA DE LA SOMBRA DEL MAESTRO
Blackmore no critica para ayudar, critica para marcar territorio. El veneno profesional aquí es notar que Axel acepta la bofetada como si fuera un cumplido, para Pell, que Blackmore sepa quién es y se haya tomado la molestia de ser "honesto" es la validación definitiva de su existencia. Es la sátira perfecta del fanatismo: preferir un insulto del genio que un aplauso del resto del mundo.
La autocrítica subyacente es que Axel Rudi Pell ha construido un imperio de más de 20 álbumes sobre un cimiento que le pertenece a otro. Al enfrentarse a la crítica de Ritchie, Axel se enfrenta a la obsolescencia de su propia propuesta. Si el creador original dice que algo no encaja, ¿qué le queda al guardián del legado? Le queda seguir tocando, seguir usando el sombrero de hechicero y pretender que la honestidad de Blackmore es solo "su forma de ser" y no un diagnóstico terminal sobre la originalidad.
VERDICTO FINAL: UN RENDER DE REPROCHES Y REVERENCIAS
Axel Rudi Pell hablando de Blackmore es el recordatorio de que en el rock, puedes comprar el equipo, el vestuario y el estilo, pero nunca podrás comprar el desprecio genuino de tu héroe.
LA ÚNICA VERDAD DE LA CALLE: DICE LA LEY DE LA CALLE que en 2026, si Ritchie Blackmore te dice que algo está mal, probablemente tiene razón, incluso si lo dice solo para ser molesto. Nos enseñaron que el respeto se gana, pero Axel nos ha demostrado que, a veces, el respeto se recibe en forma de una crítica venenosa que te obliga a sonreír mientras el ego sangra.
EL ÁNGEL DEL RUIDO
Disfruta de tu ración de 'honestidad de castillo medieval', esa descarga de realidad que te recuerda que por mucha laca que uses, el Rey no te va a invitar a su mesa. Gracias por la confesión, Axel; nosotros ponemos el veneno de la comparación. Seguimos midiendo tu carrera por la cantidad de veces que logras invocar el espíritu de 1975 y por tu asombrosa habilidad para convertir una humillación de Blackmore en una medalla al valor.
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