En un giro de los acontecimientos que demuestra que hasta los asesinos en serie más despiadados tienen un gusto musical exquisito por el ruido escandinavo, los pioneros del black metal sueco, Dark Funeral, han anunciado su irrupción en la gran pantalla. Su himno "Open The Gates" ha sido seleccionado para formar parte de la banda sonora de Psycho Killer, un filme que promete elevar los niveles de ansiedad colectiva y que cuenta con el pedigrí de Andrew Kevin Walker, el mismo sujeto que nos traumatizó con la caja de Se7en y las cintas turbias de 8MM. La inclusión de la banda en una producción distribuida por gigantes como 20th Century Studios no es solo un cruce de géneros, es la confirmación oficial de que el metal extremo ha dejado de ser algo que se escucha en sótanos húmedos para convertirse en el hilo musical preferido de las persecuciones policiales por las autopistas de Kansas.
EL SUEÑO CUMPLIDO DE LORD AHRIMAN: DE LAS SOMBRAS A LA PANTALLA PLATA
La trama de la película sigue a una oficial de patrulla que, en lugar de limitarse a poner multas por exceso de velocidad, se ve arrastrada a una espiral de oscuridad psicológica persiguiendo a un sádico asesino, todo ello mientras los acordes de Dark Funeral subrayan que la esperanza ha abandonado el edificio. Para Lord Ahriman, líder espiritual y guitarrista de la formación, este hito profesional supone alcanzar una meta que llevaba décadas persiguiendo con la paciencia de un espectro. El músico ha confesado con un entusiasmo impropio de alguien que viste exclusivamente de negro su admiración por el guionista Andrew Kevin Walker, afirmando que ver una de sus canciones —incluso una de las antiguas— en una producción de este calibre es una experiencia "increíble". Al parecer, tras treinta años definiendo la oscuridad, el grupo ha descubierto que no hay nada más reconfortante que saber que tu música servirá de fondo mientras Georgina Campbell y Malcolm McDowell intentan no morir de forma creativa en el cine contemporáneo.
VALORACIÓN EDITORIAL: BLACK METAL PARA TODOS LOS PÚBLICOS (O CASI)
Que una banda que basa su estética en la blasfemia y el frío eterno de Estocolmo termine en la cartelera de los cines comerciales es la prueba definitiva de que la cultura popular ha perdido el miedo a las sombras, o que Hollywood se ha quedado sin ideas para asustar al personal y ha tenido que recurrir a los profesionales. Dark Funeral ha conseguido expandir su "relevancia continua" más allá de los límites del género, demostrando que su marca de metal extremo es tan exportable como un mueble de IKEA, aunque mucho más difícil de montar y considerablemente más ruidosa. Es, sin duda, una victoria para el sector del corpsepaint, que ahora podrá disfrutar de palomitas mientras suena la apertura de las puertas del infierno en sonido Dolby Surround.
NOTA DEL DEPARTAMENTO: Se recomienda a los espectadores que, si durante la película sienten deseos irreprimibles de quemar algo o de mudarse a un bosque sueco a mediados de enero, consulten con su psicólogo de confianza o, en su defecto, compren el disco de la banda. La gerencia no se hace responsable de los ataques de headbanging involuntarios en la fila cuatro durante los momentos de máxima tensión dramática.
Dark Funeral en Psycho Killer: Porque hasta los psicópatas necesitan una banda sonora que esté a la altura de su currículum.
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