Geddy Lee y Alex Lifeson han decidido que 13 años de silencio son demasiados y han reclutado a Anika Nilles para resucitar a Rush en una gira mundial para 2027. La formación, que ahora incluye una batería capaz de seguirles el ritmo sin desfallecer, planea asaltar Europa y Sudamérica con un repertorio que desafía la resistencia de cualquier próstata veterana.
EL RELEVO RÍTMICO Y EL SÍNDROME DEL ESPEJO
La crónica de este anuncio revela una química que oscila entre la admiración técnica y un narcisismo geriátrico bastante saludable, con Alex Lifeson autoproclamándose "extremadamente guapo" mientras Anika Nilles asiente ante lo que parece ser el trabajo más exigente de su carrera. La baterista alemana no ha llegado para rellenar huecos, sino para proponer un setlist de 40 canciones, una cifra que ha dejado a los fundadores entre la euforia y la necesidad urgente de fisioterapia preventiva. En un despliegue de energía que roza lo sobrenatural, el trío ha confirmado paradas en lugares donde no ponían un pie desde hace más de una década, incluyendo el debut de la banda en Polonia y un desembarco masivo en Alemania con cinco fechas que prometen analizar cada compás de amalgama con precisión quirúrgica.
PASAPORTES, VEJIGAS Y EL REGRESO AL SUR
Lo que Lee y Lifeson nos venden como una "emoción que les impide hablar con propiedad" es, en realidad, la certificación de que el hambre de escenario ha vencido a la comodidad del retiro. El anuncio de su regreso a Sudamérica ha generado un terremoto emocional entre los fans que ya daban por perdida la esperanza de ver el logo de Rush en un cartel publicitario, mientras Geddy bromeaba con terminar la transmisión porque la excitación —o la edad— le obligaba a buscar un baño con urgencia. Es el triunfo de la nostalgia técnica; un regreso donde París, Milán y Escandinavia servirán de testigos para ver si la nueva sangre de Nilles es capaz de catalizar la magia de un legado que se resiste a quedar archivado en los libros de historia del rock progresivo.
NOTA DEL DEPARTAMENTO: Se recomienda a los asistentes a la gira de 2027 que empiecen a practicar sus ejercicios de conteo en 7/8, ya que 40 canciones de Rush pueden causar desorientación temporal y mareos rítmicos. La gerencia advierte que la belleza "distractora" de Alex Lifeson no está incluida en el precio de la entrada y que el uso de pañales de alta absorción podría ser tendencia en las primeras filas dado el anuncio de Geddy.
Rush: Porque nunca es tarde para volver a contar hasta cuatro (o hasta diecinueve, según el compás).
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