El 18 de febrero de 2026, la banda PRESIDENT decidió que el mundo necesitaba un poco más de oscuridad existencial y soltó su single "Angel Wings". Con una producción que suena a hormigón y arrepentimiento, el video ha logrado acumular más de 125,000 visitas en apenas unas horas. Es la crónica de un colapso emocional servido con una técnica profesional impecable y una voz que se debate entre la fama y el vacío absoluto.
La lírica del tema no se anda con metáforas amables. Habla de dejar de soñar en colores para ver solo "tonos de negro" y menciona, con una sutileza digna de un martillazo, "una línea en la mesa" y "una pistola con un objetivo". Es la narrativa del desastre personal: ese momento en el que dejas de ser "infeccioso" para convertirte simplemente en alguien que grita "mierda, mierda, mierda" sobre una base de guitarras que queman.
Musicalmente, el tema es un despliegue de energía cruda que busca asfixiar al oyente. PRESIDENT juega con la idea del éxito vacío ("podría ser famoso, podría ser cualquier cosa que quisieras para mí") para terminar cuestionando si alguna vez hubo amor real tras la máscara. Al final, lo que queda es una pregunta que resuena con la fuerza de un amplificador al límite: "¿Es seguro decir que nunca me quisiste de todas formas?". Una bofetada de realidad envuelta en papel de regalo de metal moderno.
EL ÁNGEL DEL RUIDO
Es magnífico observar cómo PRESIDENT ha conseguido que el nihilismo suene tan comercial. "Angel Wings" es la sátira perfecta del "drama de estrella de rock": una mezcla de culpas, sustancias imaginarias (o no) y un deseo desesperado de ser sacado del fuego mientras se sigue echando leña al mismo. Han facturado un himno para los que prefieren hundirse con estilo antes que flotar con aburrimiento. La profesionalidad de la banda es tal que han logrado que el odio propio sea pegadizo, convirtiendo una crisis nerviosa en un estribillo que ya corean miles. Si esto es tener alas, no quiero saber cómo es arrastrarse; al menos el volumen está lo suficientemente alto como para no oír los propios pensamientos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario