Hay discos que nacen de una idea. Otros necesitan meses de trabajo, dudas y decisiones difíciles antes de encontrar su verdadera identidad. Para Markus Vanhala, la creación musical no debería convertirse en un camino cómodo en el que todo encaja a la primera. El guitarrista de Insomnium considera que las canciones tienen que atravesar una auténtica prueba de fuego para alcanzar ese peso emocional que permanece cuando termina la escucha.
En una entrevista centrada en el nuevo álbum, Netherworlds, Vanhala habla sin rodeos sobre las exigencias de seguir componiendo después de tantos años, la necesidad de mirar hacia atrás sin quedar atrapado en la nostalgia y la tensión que aparece cuando una banda debe enfrentarse a su propio legado.
Su reflexión es contundente: sufrir durante el proceso creativo forma parte de lo que hace que una canción importe. No se trata de buscar la desgracia como combustible artístico, sino de atravesar la incertidumbre, enfrentarse a las propias limitaciones y encontrar el camino de regreso con algo que merezca la pena escuchar.
EL LADO MÁS INQUIETANTE: CREAR BAJO LA PRESIÓN DE SUPERARSE
Cuanto más crece el catálogo de una banda, más difícil puede resultar enfrentarse a una página en blanco. Insomnium se encuentra en ese punto de su trayectoria en el que cada nuevo trabajo se mide inevitablemente contra los anteriores, y Vanhala reconoce que esa presión aparece una y otra vez al comenzar la composición.
El problema no es únicamente escribir buenas canciones. También está la sensación de que quizá las mejores ya se hayan escrito, de que el listón se encuentre demasiado alto o de que el siguiente paso no consiga alcanzar la intensidad del anterior.
Vanhala relaciona esa tensión con el propio recorrido de sus proyectos musicales. Recuerda cómo el primer álbum de Cemetery Skyline superó las expectativas y cómo, después de aquella buena recepción, surgió el temor de no poder repetir el resultado. Una situación que, según explica, también se produce durante el arranque de nuevos discos de Insomnium y Omnium Gatherum.
La paradoja es evidente: cuanto más experimentado es el músico, más herramientas tiene para componer, pero también acumula más referencias con las que juzgar su propio trabajo.
Vanhala no comparte la idea de que las mejores canciones deban escribirse necesariamente durante la juventud o desde un estado permanente de desesperación. De hecho, explica que, cuando se encuentra hundido, no siempre tiene ganas de coger la guitarra. Para crear música melancólica necesita energía y una actitud positiva que le permitan construir canciones cargadas de tristeza.
Ahí aparece una de las contradicciones más interesantes de su manera de entender la composición: para escribir música que transmite oscuridad, no hace falta vivir atrapado en ella.
El guitarrista considera que la dificultad de superarse aumenta con los años y con un catálogo cada vez más extenso. Sin embargo, no interpreta esa exigencia como una razón para detenerse. La entiende como parte del oficio: cada álbum obliga a volver a enfrentarse a las dudas, a desmontar ideas y a encontrar una salida diferente.
DIEZ DISCOS Y UNA MIRADA HACIA EL PASADO
Netherworlds representa el décimo álbum de estudio de Insomnium, una cifra que invita inevitablemente a revisar el camino recorrido.
La banda no quería repetir mecánicamente sus primeros trabajos, pero sí recuperar algunos ingredientes de aquella etapa. Vanhala explica que el anterior álbum, Anno 1696, tenía una orientación conceptual muy marcada, una atmósfera especialmente sombría y un componente más extremo dentro del universo musical del grupo.
La idea ahora era introducir pequeños pasos atrás en el catálogo para combinarlos con la identidad actual de Insomnium.
Una parte de esa mirada retrospectiva surgió durante la gira de nostalgia que compartieron con Omnium Gatherum, en la que ambas bandas recuperaron discos importantes de sus respectivas trayectorias. Aquella experiencia contribuyó a despertar el deseo de reencontrarse con determinados elementos del pasado.
No se trataba de fabricar una copia de la banda que fueron hace quince o veinte años. El objetivo era recuperar sensaciones, sonidos y matices que todavía podían tener sentido en el presente.
Vanhala reconoce que, mientras los músicos trabajan durante meses en las mezclas y escuchan las canciones una y otra vez, cualquier cambio puede parecer gigantesco. Sin embargo, cuando transcurre el tiempo y vuelven a escuchar el álbum con distancia, descubren que la esencia de Insomnium continúa ahí.
Para el compositor, el artista puede percibir una transformación enorme donde el oyente encuentra una evolución natural. Esa diferencia explica por qué la banda intenta avanzar sin destruir aquello que la convirtió en reconocible.
«SHADOWLIFE»: MENOS GUTURALES Y UNA SORPRESA EN LA RADIO
Una de las revelaciones más curiosas de la conversación tiene nombre propio: «Shadowlife».
Vanhala cuenta que la canción fue una de las últimas que terminaron para el álbum. Durante una reunión en Finlandia, los miembros de Insomnium escucharon las maquetas y comenzaron a bromear con la posibilidad de escribir algo más sencillo, con menos voces guturales, que pudiera funcionar en la radio rock finlandesa.
La conversación no nació como una gran estrategia comercial. Fue una idea planteada casi como una prueba: comprobar qué ocurriría si la banda exploraba un formato algo más accesible sin abandonar completamente su personalidad.
El resultado terminó superando esa expectativa. Según Vanhala, «Shadowlife» entró en una lista de reproducción de Finnish Radio Rock y comenzó a sonar con regularidad en la emisora.
La anécdota provocó bromas durante la entrevista. El guitarrista se compara en tono humorístico con Gene Simmons y juega con la idea de que Insomnium todavía no está preparada para convertirse en una maquinaria comercial.
Pero detrás de las risas existe una cuestión musical interesante: una banda con una identidad marcada por el death metal melódico puede explorar una composición más directa sin renunciar necesariamente a su esencia.
Para Insomnium, probar algo diferente también significa mantener viva la curiosidad. No todas las novedades tienen que consistir en endurecer el sonido, añadir complejidad o llevar cada canción hacia un territorio más extremo. A veces, reducir elementos abre una puerta distinta.
LA MELANCOLÍA FINLANDESA: OSCURIDAD, PERO NO UN TÚNEL SIN SALIDA
La conversación entra después en uno de los rasgos más reconocibles de Insomnium: esa mezcla de pesadumbre, melodía y atmósferas que parece extraída de los paisajes del norte de Europa.
Cuando le preguntan por qué la música triste puede hacer felices a quienes la escuchan, Vanhala apunta a una característica que considera fundamental en el sonido de la banda: incluso en medio de la oscuridad puede aparecer una pequeña señal de esperanza.
No todo tiene que ser negro. Puede existir una luz al final del túnel, aunque no siempre esté claro qué representa. El oyente puede interpretar ese destello como una salida, una promesa de cambio o simplemente una imagen que le permite respirar entre tanta tristeza.
La melancolía, desde esa perspectiva, no consiste únicamente en hundir al oyente. También puede ofrecerle un espacio donde reconocer sus propias emociones.
Vanhala reconoce que su relación personal con la tristeza ha cambiado con los años. Ya no se identifica tanto con la rabia adolescente y asegura, con humor, que a veces está demasiado ocupado o demasiado cansado de las complicaciones de la vida como para recrearse en la melancolía.
La experiencia no ha eliminado ese sentimiento de su música. Lo ha transformado. La oscuridad sigue presente, pero ya no necesita expresarse necesariamente desde la misma rabia de la juventud.
LOS BOSQUES, EL GÓTICO Y LAS RAÍCES QUE SIGUEN ALIMENTANDO SU MÚSICA
Aunque Insomnium está profundamente asociado a la tradición del death metal melódico finlandés, Vanhala recuerda que sus influencias personales van mucho más allá de ese territorio.
La naturaleza finlandesa continúa siendo una fuente esencial de inspiración. Pasear junto al río, acercarse al mar o caminar por el bosque con su perro puede devolverle la energía creativa que necesita para componer.
El guitarrista explica que suele imaginar la música de una manera cinematográfica. No piensa únicamente en riffs y estructuras: intenta construir paisajes sonoros, trasladando a las canciones las sensaciones que le producen los escenarios naturales de su país.
También mantiene una conexión con bandas que marcaron sus gustos musicales, entre ellas Type O Negative, Sentenced, Death e In Flames. Recuerda asimismo la influencia de Crimson, el álbum de Edge of Sanity, sobre trabajos de Insomnium como Winter's Gate.
Su adolescencia estuvo marcada, además, por la música gótica de finales de los años ochenta. Aquellas referencias siguen formando parte de su identidad, incluso cuando el resultado final se aleja del sonido que muchos oyentes podrían esperar de un guitarrista de death metal melódico.
La trayectoria de Cemetery Skyline le ha permitido explorar precisamente ese lado más gótico y alternativo, demostrando que las influencias que acompañan a un músico durante décadas no desaparecen cuando cambia de proyecto.
COUNTRY, GUITARRAS DESLIZANTES Y UNA INFLUENCIA INESPERADA
La entrevista deja otra sorpresa cuando Vanhala reconoce que últimamente también encuentra inspiración en la música country.
El guitarrista bromea con la posibilidad de convertirse en un tipo sureño que conduce una camioneta, pasea con su perro y escucha country. No anuncia un giro estilístico para Insomnium, pero sí explica que otras escenas musicales pueden aportar ideas inesperadas.
Entre los recursos que ha utilizado menciona la guitarra lap steel y las técnicas de slide, elementos que le permiten introducir matices diferentes en algunas composiciones.
Vanhala considera que estos sonidos pueden aportar una sensación cercana al country o incluso a Pink Floyd, creando contrastes con las partes más pesadas. No se trata de sustituir el metal, sino de ampliar el vocabulario musical disponible para construir atmósferas.
La conversación deriva incluso hacia la posibilidad de un proyecto de country oscuro. El guitarrista se lo toma con humor y reconoce que las giras por Norteamérica y las noches compartidas con músicos de otras bandas también pueden influir en sus gustos.
Por ahora, no presenta ese proyecto como un plan confirmado. Lo que sí deja claro es que la inspiración no entiende de fronteras estilísticas y que una idea inesperada puede acabar encontrando su lugar dentro de una composición pesada.
LA PRÓXIMA GIRA CON AMORPHIS E HINAYANA
En la parte final, Vanhala habla de los próximos conciertos en Norteamérica junto a Amorphis, con Hinayana como banda invitada.
La gira está prevista entre el 17 de noviembre y el 19 de diciembre de 2026, con fechas en Estados Unidos y Canadá. Para Insomnium, será una oportunidad de compartir escenario con grupos cercanos a su universo musical y presentar canciones de Netherworlds ante el público norteamericano.
Vanhala destaca especialmente la buena conexión que siente con Canadá y expresa su deseo de que la gira permita compartir buenos momentos con músicos y compañeros de carretera.
La conversación termina en un tono distendido, muy alejado de la presión creativa que domina buena parte de la entrevista. Después de hablar de dudas, exigencias y del peso de construir un décimo álbum, el guitarrista vuelve a la camaradería que también forma parte de la vida de una banda.
NETHERWORLDS: UNA NUEVA PRUEBA PARA INSOMNIUM
El décimo disco de Insomnium tiene previsto su lanzamiento el 16 de octubre de 2026, a través de Century Media Records. La banda afronta esta nueva etapa mirando hacia atrás, pero sin convertir la nostalgia en una jaula.
Las declaraciones de Markus Vanhala dibujan el retrato de un músico que no considera terminado su aprendizaje. Continúa buscando inspiración en la naturaleza, en los sonidos que marcaron su adolescencia y en estilos que, a primera vista, parecen alejados de su terreno habitual.
También demuestra que la evolución no siempre necesita una revolución. A veces basta con recuperar un matiz olvidado, simplificar una canción o encontrar una nueva manera de expresar la tristeza.
La parte más reveladora de su discurso es quizá esa idea de que una canción necesita atravesar dificultades antes de encontrar su forma definitiva. No porque el sufrimiento garantice una obra maestra, sino porque crear implica enfrentarse a la posibilidad de fracasar y continuar trabajando pese a las dudas.
En el universo de Insomnium, la oscuridad no es un decorado colocado sobre la música. Es una emoción que se transforma en melodía, en paisaje y en tensión. Y, por pequeño que sea, siempre queda un resquicio para la luz.
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Fuentes
Entrevista a Markus Vanhala: Insomnium's Markus Vanhala on Pain, Melancholy & Their New Album Netherworlds
Web oficial de Insomnium: Netherworlds, lanzamiento previsto para el 16 de octubre de 2026
Anuncio oficial de «Shadowlife»: Insomnium
Anuncio oficial de la gira norteamericana con Amorphis e Hinayana: Insomnium
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