La banda finlandesa Waltari ha decidido que 30 años de espera eran suficientes para recordarnos que, en efecto, seguimos siendo esclavos de una pantalla, solo que ahora con mejores gráficos y menos esperanza.
Foto: Angelika Špicarová / CC0
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La banda finlandesa Waltari ha decidido que 30 años de espera eran suficientes para recordarnos que, en efecto, seguimos siendo esclavos de una pantalla, solo que ahora con mejores gráficos y menos esperanza.
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El icónico Sebastian Bach ha decidido que la humanidad no ha sufrido suficiente y confirma que su gira "The Party Never Ends" aterrizará en Portland para demostrar que el tiempo pasa, pero las cuerdas vocales de acero inoxidable y el cuero ajustado son para siempre.
Foto: Jamiecat / CC BY 2.0La viuda de hierro y el testamento del rock Sharon Osbourne subió al escenario no para dar las gracias, sino para recordarnos que, tras 56 años de carrera, Ozzy sigue siendo el "egómaniaco más humilde" que ha pisado un escenario. Entre pullas a la industria y recuerdos de Birmingham, Sharon confesó que su marido, el gran ausente de la noche, seguramente le estaría gritando que se callara de una vez. La matriarca definió la trayectoria de Ozzy como un viaje de "altibajos muy reales", dejando claro que, aunque el cuerpo no esté, el espíritu del hombre que mordía murciélagos sigue flotando sobre Londres.
Ozzy Osbourne ha sido oficialmente embalsamado en vida por la industria británica, transformando un legado de murciélagos decapitados en un hilo musical inofensivo para cenas de gala.
Sharon y Kelly Osbourne se apoderan del Co-op Live para explicar cómo el destino de un tributo nacional terminó en manos de un ex-Take That bajo la atenta mirada de una tarjeta de crédito.
Paul Stanley intenta alcanzar notas que ya solo habitan en el recuerdo de los ochenta mientras el resto de la banda sobrevive a base de purpurina y voluntad.
Los veteranos del Death Metal lanzan una gira norteamericana donde la caridad se mide en guturales de ultratumba y latas de conserva.
La maquinaria del Death Metal más cavernoso ha decidido que no hay nada más blasfemo que un estómago vacío. Incantation, los arquitectos del sonido que parece grabado en una fosa común, se lanzan a las carreteras de Norteamérica junto a Belphegor y Hate en una expedición que mezcla la oscuridad satánica con la recolección de legumbres. Bajo el hashtag FoodDrive, la banda demuestra que se puede invocar al abismo mientras se organiza el inventario de un banco de alimentos, uniendo el hambre de destrucción con el hambre literal en una maniobra logística que dejaría a cualquier ONG con crisis de identidad.
Foto: S. Bollmann · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons