El director confiesa que la mecha se encendió en las oficinas de BMG en Londres cuando escuchó por primera vez la pista. La frase "man and machine and the soul between" disparó en su mente referencias inmediatas a Ghost in the Shell y Blade Runner. Para plasmar ese universo de aislamiento digital y supervivencia marginal, el equipo de arte diseñó un decorado milimétrico: una réplica asfixiante de los conocidos como "apartamentos ataúd" de China. En apenas un bloque de 8x12 pies, encajaron una cama, una estación de preparación de alimentos con cartuchos sintéticos y un voluminoso casco de realidad virtual de aspecto casero, sucio y abollado, directamente sacado de la estética de los cómics 2000 AD y Rogue Trooper.
Pero los seguidores del riff maestro tienen deberes. El equipo ha confirmado que tanto el número del apartamento en la puerta como un mapa visible en la pared ocultan huevos de pascua que trazan la línea temporal desde los orígenes del guitarrista hasta el lanzamiento del single. A nivel de exteriores, en lugar de lidiar con la burocracia de rodar en una gran urbe para reflejar el carácter industrial del Birmingham natal de Iommi, la producción se trasladó a Cornualles. Allí, mezclaron elementos costeros y ruinas postindustriales reales —como una imponente y amenazadora puerta construida físicamente sin recurrir a efectos digitales—, culminando con un rodaje en la playa de Porthtowan y un cierre abierto donde el protagonista del vídeo y el propio Iommi se cruzan al final de un inquietante pasillo negro.
Un despliegue estético donde la chatarra tecnológica y la desolación del óxido marcan el pulso visual del nuevo paso del padrino del heavy metal.

No hay comentarios:
Publicar un comentario