Ante el desconcierto generalizado del público escandinavo, fue el batería finlandés de la formación, Ukri Suvilehto, quien tuvo que salir a dar la cara frente al micrófono. El músico disculpó lo sucedido atribuyendo la espantada a complicaciones de salud del vocalista, confirmando que el grupo intentó salvar la función por todos los medios antes de suspender definitivamente la presentación. Las imágenes del insólito suceso quedan registradas en este metraje mostrando el abrupto final de uno de los platos fuertes del evento.
Estrellar la madera y marcharse sin mirar atrás deja una de las postales más insólitas del verano en el norte de Europa, demostrando que cuando el cuerpo o la mente dicen basta, no hay festival que pueda retener a una leyenda en el escenario.

No hay comentarios:
Publicar un comentario