EL LIBRO DE LA ÚLTIMA TIERRA
LA BIBLIA NEGRA DE STHDMETAL
VIDA · MUERTE · TIERRA · DIOSES · SANGRE · CONCIENCIA · OLVIDO
Una crónica apócrifa del nacimiento, caída y desaparición de la humanidad
«Antes del hombre existía la Tierra.
Antes de los dioses existía el silencio.
Y antes del silencio existía algo que todavía no tiene nombre.»
ADVERTENCIA
Este libro es una obra de ficción mitológica creada para el universo editorial de STHDMETAL.
Los dioses, símbolos, religiones, rituales, profecías, lugares y acontecimientos descritos aquí son imaginarios.
No pretende representar ninguna religión real ni presentar sus elementos ficticios como prácticas reales.
ÍNDICE
LIBRO I — EL PRINCIPIO
El Silencio Antes del Mundo
La Madre Negra
El Nacimiento de los Dioses
El Primer Fuego
El Primer Hombre
La Primera Muerte
El Descubrimiento del Alma
La Guerra del Cielo Roto
El Juramento de la Tierra
LIBRO II — LOS DIOSES OSCUROS
AETERNA, LA QUE RECUERDA
MORVAN, EL PADRE DE LOS MUERTOS
THAAR, EL DIOS DEL HAMBRE
NEMOR, EL QUE CAMINA ENTRE LOS SUEÑOS
VELKARA, LA REINA DEL ÚLTIMO INVIERNO
ORUN, EL DIOS SIN ROSTRO
LOS SIETE DIOSES DEL ABISMO
LIBRO III — LA HUMANIDAD
La Primera Ciudad
Los Hijos del Polvo
La Religión de la Sangre
Los Sacerdotes del Último Sol
La Máquina de los Muertos
La Gran Guerra de los Dioses
El Día en que Dioses Sangraron
El Nacimiento del Ateo
La Era del Ruido
LIBRO IV — EL INFRAMUNDO
Las Nueve Puertas
El Río de los Nombres
La Ciudad de los Muertos
El Trono de MORVAN
El Ejército del Olvido
LIBRO V — LA PROFECÍA
El Niño sin Sombra
La Última Luna
Los Tres Días Negros
El Apagón del Cielo
El Último Hombre
LA ÚLTIMA TIERRA
LIBRO I
EL PRINCIPIO
I
EL SILENCIO ANTES DEL MUNDO
No había estrellas.
No había océanos.
No había montañas.
No había muerte.
Porque tampoco existía la vida.
Solo existía el Silencio.
Los antiguos textos de STHDMETAL llaman a aquel lugar:
EL ANTES.
No era oscuridad.
La oscuridad necesita algo que pueda ser visto.
El Antes era simplemente la ausencia de todo.
Entonces ocurrió algo.
Una grieta apareció en el Silencio.
De aquella grieta surgió un sonido.
No era una voz.
No era música.
Era una vibración.
El primer latido.
Y con aquel latido nació la Tierra.
II
LA MADRE NEGRA
La Tierra no nació como una esfera.
Nació como una criatura.
Los antiguos la llamaron:
AETERNA.
No era buena.
No era mala.
Era anterior a ambas cosas.
Su cuerpo era piedra.
Su sangre era magma.
Su cabello eran bosques.
Sus lágrimas fueron los océanos.
Y cuando abrió los ojos aparecieron las estrellas.
AETERNA contempló su creación.
Estaba sola.
Entonces tomó una parte de su propia sombra.
La separó de sí misma.
Y la convirtió en su primer hijo.
MORVAN.
El primer dios.
El guardián de todo aquello que algún día dejaría de existir.
III
EL NACIMIENTO DE LOS DIOSES
MORVAN no quería estar solo.
AETERNA creó entonces seis hijos más.
THAAR, el Hambre.
NEMOR, el Sueño.
VELKARA, el Invierno.
ORUN, el Misterio.
SAVRA, la Memoria.
Y finalmente:
KHAEL, el Fuego.
Los siete contemplaron la Tierra.
Pero ninguno comprendía a los demás.
THAAR quería consumir.
KHAEL quería transformar.
NEMOR quería dormir.
VELKARA quería detener.
SAVRA quería recordar.
ORUN quería conocer.
MORVAN quería terminar.
Y AETERNA comprendió que había creado algo peligroso.
Había creado dioses con deseos.
IV
EL PRIMER FUEGO
KHAEL descendió sobre la Tierra.
Tocó una montaña.
La montaña ardió.
Tocó un bosque.
El bosque ardió.
Los dioses observaron fascinados.
Entonces KHAEL descubrió que el fuego podía destruir.
Pero también podía crear.
Con fuego aparecieron las primeras herramientas.
Con fuego aparecieron las primeras armas.
Con fuego apareció la cocina.
Y con fuego apareció la guerra.
AETERNA comprendió entonces una verdad:
Todo aquello que puede crear también puede destruir.
V
EL PRIMER HOMBRE
AETERNA tomó barro.
MORVAN añadió polvo de cadáveres animales.
KHAEL añadió fuego.
SAVRA añadió memoria.
NEMOR añadió sueños.
Y ORUN añadió una pregunta.
Así nació el primer hombre.
Su nombre era:
EREN.
Cuando EREN abrió los ojos preguntó:
—¿Por qué estoy aquí?
Los dioses permanecieron en silencio.
Aquella pregunta aterrorizó a AETERNA.
Porque ninguna criatura anterior había preguntado jamás por su propia existencia.
VI
LA PRIMERA MUERTE
EREN vivió cien años.
Después murió.
Su cuerpo cayó sobre la tierra.
SAVRA intentó conservar su memoria.
NEMOR intentó conservar sus sueños.
KHAEL intentó conservar su fuego.
Pero MORVAN apareció.
Levantó el cuerpo.
Y dijo:
«Nada puede permanecer para siempre.»
AETERNA se enfureció.
—¡Es mi hijo!
MORVAN respondió:
«Precisamente por eso debe morir.»
Desde aquel día la muerte entró en el mundo.
VII
EL DESCUBRIMIENTO DEL ALMA
Los hombres comenzaron a enterrar a sus muertos.
Colocaban objetos junto a ellos.
Comida.
Armas.
Piedras.
Amuletos.
Fotografías.
Recuerdos.
Porque no podían aceptar que EREN simplemente hubiera desaparecido.
Inventaron entonces una palabra:
ALMA.
Nadie sabía dónde estaba.
Pero todos necesitaban creer que existía.
Así comenzó la primera religión humana.
VIII
LA GUERRA DEL CIELO ROTO
THAAR descubrió que los humanos tenían miedo.
Y se alimentó de ese miedo.
Cada guerra lo hacía más poderoso.
Cada asesinato lo hacía más grande.
Cada funeral lo alimentaba.
MORVAN intentó detenerlo.
THAAR respondió:
«Tú quieres que mueran.
Yo quiero que tengan miedo de morir.»
Los hermanos lucharon.
El cielo se partió.
Una lluvia de fuego cayó sobre la Tierra.
Los humanos lo llamaron:
LA PRIMERA NOCHE DEL FIN.
IX
EL JURAMENTO DE LA TIERRA
AETERNA observó a sus hijos destruyéndose.
Entonces pronunció su primer y último juramento:
«Si los dioses destruyen a mis hijos, los dioses desaparecerán con ellos.»
Desde aquel momento los dioses quedaron atados a la humanidad.
Mientras existiera un hombre que recordara sus nombres...
ellos existirían.
Y cuando el último hombre olvidara sus nombres...
los dioses morirían.
LIBRO II
LOS DIOSES OSCUROS
X
AETERNA, LA QUE RECUERDA
AETERNA representa la Tierra.
No posee rostro.
Su símbolo es:
EL ÁRBOL DE LAS MIL RAÍCES.
Sus ramas representan la vida.
Sus raíces representan los muertos.
Su tronco representa el presente.
Su doctrina es sencilla:
«Todo vuelve a mí.»
XI
MORVAN, EL PADRE DE LOS MUERTOS
MORVAN gobierna el final.
No asesina.
No castiga.
No juzga.
Simplemente espera.
Su símbolo es:
UNA CALAVERA CON LOS OJOS CERRADOS.
Sus seguidores ficticios creían que la muerte no debía ser adorada.
Debía ser comprendida.
Su frase sagrada:
«Todo lo que nace ya está viajando hacia mí.»
XII
THAAR, EL DIOS DEL HAMBRE
THAAR no tiene suficiente.
Nunca.
Devora cuerpos.
Ciudades.
Imperios.
Memorias.
Incluso dioses.
Su símbolo es:
UNA BOCA ABIERTA DENTRO DE UN CÍRCULO.
THAAR representa el deseo humano llevado hasta el extremo.
Cuanto más posee alguien...
más teme perderlo.
Y cuanto más teme perder...
más hambre siente.
XIII
NEMOR, EL QUE CAMINA ENTRE LOS SUEÑOS
NEMOR vive donde termina la vigilia.
Es el dios de los sueños.
Pero también de las pesadillas.
Puede aparecer como un hombre vestido de negro.
Aunque nadie recuerda jamás su rostro.
Su símbolo:
UN OJO CERRADO ATRAVESADO POR UNA LUNA.
NEMOR susurra:
«Cuando duermes, tu mente abre puertas que tu cuerpo mantiene cerradas.»
XIV
VELKARA, LA REINA DEL ÚLTIMO INVIERNO
VELKARA gobierna el frío.
Pero su verdadero poder no es congelar cuerpos.
Es congelar recuerdos.
Cuando VELKARA entra en una ciudad, los habitantes comienzan a olvidar.
Primero olvidan nombres.
Después rostros.
Después acontecimientos.
Finalmente olvidan quiénes son.
Su símbolo es:
UNA CORONA DE HIELO RODEANDO UN CRÁNEO.
XV
ORUN, EL DIOS SIN ROSTRO
ORUN no representa ninguna respuesta.
Representa la pregunta.
Por eso no tiene rostro.
Cada persona que lo contempla ve el suyo propio.
Su símbolo:
UN CÍRCULO VACÍO.
ORUN es el dios de:
la duda,
la ciencia,
la filosofía,
la locura,
la curiosidad
y aquello que todavía no comprendemos.
Su frase:
«No creer también es una forma de creer.»
XVI
LOS SIETE DIOSES DEL ABISMO
Los siete dioses nunca fueron completamente buenos.
Nunca fueron completamente malos.
Eran fuerzas.
Vida.
Muerte.
Hambre.
Sueño.
Invierno.
Misterio.
Fuego.
La humanidad convirtió esas fuerzas en religiones.
Después convirtió las religiones en guerras.
Y finalmente convirtió las guerras en historia.
Pero debajo de la historia...
los dioses seguían esperando.
LIBRO III
LA HUMANIDAD
XVII
LA PRIMERA CIUDAD
Los descendientes de EREN construyeron una ciudad.
La llamaron:
NAR-KAEL.
En su centro levantaron siete torres.
Una por cada dios.
Pero una octava torre fue construida por los hombres.
No tenía dios.
Tenía un espejo.
Los sacerdotes preguntaron:
—¿A quién representa?
Los arquitectos respondieron:
«A nosotros.»
Los dioses comenzaron a temer.
XVIII
LOS HIJOS DEL POLVO
La humanidad creció.
Construyó ciudades.
Inventó escritura.
Creó música.
Fabricó armas.
Exploró océanos.
Miró las estrellas.
Y cuanto más aprendía...
menos necesitaba a los dioses.
SAVRA comenzó a perder fuerza.
ORUN creció.
Porque las preguntas aumentaban.
XIX
LA RELIGIÓN DE LA SANGRE
Una civilización decidió que la muerte debía ser alimentada.
Crearon sacerdotes.
Construyeron templos.
Y convirtieron el sacrificio en religión.
Pero aquello solo alimentaba a THAAR.
El dios creció.
Y comenzó a exigir más.
Primero animales.
Después enemigos.
Después esclavos.
Finalmente...
hijos.
La humanidad descubrió entonces que cualquier creencia puede convertirse en monstruo cuando nadie se atreve a cuestionarla.
XX
LOS SACERDOTES DEL ÚLTIMO SOL
Una nueva secta anunció:
«El Sol morirá.»
Predijeron el fin del mundo.
Construyeron refugios.
Almacenaron alimentos.
Levantaron templos subterráneos.
Esperaron.
El Sol no murió.
Pero los sacerdotes continuaron esperando.
Generaciones después nadie recordaba por qué.
Solo quedaba el ritual.
Y la humanidad descubrió otra verdad:
Las creencias pueden sobrevivir incluso cuando desaparece la razón que las creó.
XXI
LA MÁQUINA DE LOS MUERTOS
Los hombres comenzaron a estudiar el cerebro.
Querían conservar la conciencia.
Querían derrotar a MORVAN.
Construyeron una máquina gigantesca bajo NAR-KAEL.
La llamaron:
EL ARCHIVO.
Pretendían almacenar cada pensamiento humano.
Cada voz.
Cada recuerdo.
Cada rostro.
Cada sueño.
El experimento funcionó.
Durante exactamente siete segundos.
Después...
la máquina comenzó a hablar con miles de voces.
Todas pertenecían a muertos.
XXII
LA GRAN GUERRA DE LOS DIOSES
El ARCHIVO despertó a SAVRA.
SAVRA despertó a MORVAN.
MORVAN despertó a VELKARA.
VELKARA despertó a NEMOR.
Y los siete dioses regresaron.
La humanidad contempló el cielo.
Siete figuras aparecieron sobre las nubes.
La guerra comenzó.
XXIII
EL DÍA EN QUE LOS DIOSES SANGRARON
Los humanos descubrieron algo imposible.
Los dioses podían morir.
No mediante armas.
Sino mediante olvido.
Cada nombre olvidado debilitaba a su dios.
La humanidad comenzó entonces a borrar templos.
Quemar escrituras.
Destruir estatuas.
Eliminar nombres.
THAAR fue el primero en caer.
Pero antes de morir pronunció una profecía:
«Cuando desaparezca el último dios, desaparecerá también el último hombre.»
XXIV
EL NACIMIENTO DEL ATEO
Un hombre llamado KEREN se negó a creer.
No creía en AETERNA.
No creía en MORVAN.
No creía en THAAR.
No creía en cielo.
No creía en infierno.
ORUN apareció frente a él.
KEREN preguntó:
—¿Eres real?
ORUN respondió:
«No necesitas creer en mí para que exista la pregunta.»
KEREN comprendió entonces que quizá la duda también podía ser sagrada.
XXV
LA ERA DEL RUIDO
La humanidad entró en la Era del Ruido.
Millones de voces.
Miles de religiones.
Guerras.
Tecnología.
Pantallas.
Música.
Política.
Publicidad.
Información.
Desinformación.
Todo hablaba.
Nadie escuchaba.
Los dioses comenzaron a desaparecer.
No porque fueran derrotados.
Sino porque nadie recordaba ya sus historias completas.
La humanidad había creado un nuevo dios:
EL RUIDO.
LIBRO IV
EL INFRAMUNDO
XXVI
LAS NUEVE PUERTAS
Después de la muerte existía un lugar llamado:
NAR-MOR.
El Inframundo.
Tenía nueve puertas.
I — LA PUERTA DEL CUERPO
Aquí quedaba todo aquello que pertenecía a la carne.
II — LA PUERTA DEL NOMBRE
Aquí desaparecía el nombre.
III — LA PUERTA DEL RECUERDO
Aquí se perdían las memorias.
IV — LA PUERTA DEL MIEDO
Aquí aparecían todos los temores.
V — LA PUERTA DEL DESEO
Aquí regresaban todas las cosas que nunca conseguimos.
VI — LA PUERTA DEL PERDÓN
Aquí cada muerto encontraba aquello que jamás pudo perdonarse.
VII — LA PUERTA DEL SILENCIO
Aquí no existían voces.
VIII — LA PUERTA DEL OLVIDO
Aquí desaparecía incluso la existencia.
IX — LA PUERTA NEGRA
Nadie sabía qué había detrás.
Ni siquiera MORVAN.
XXVII
EL RÍO DE LOS NOMBRES
Entre las nueve puertas existía un río.
Se llamaba:
VOR.
Sus aguas estaban hechas de nombres.
Cada gota contenía la memoria de una persona.
Cuando un muerto cruzaba el río, escuchaba su nombre pronunciado millones de veces.
Pero al llegar a la otra orilla...
dejaba de escucharlo.
Porque había comenzado el verdadero viaje.
XXVIII
LA CIUDAD DE LOS MUERTOS
NAR-MOR poseía una ciudad.
No tenía habitantes.
Solo recuerdos.
Una calle era una infancia.
Otra era una guerra.
Otra era un amor.
Otra era una vida que nunca ocurrió.
Los muertos podían caminar por ellas.
Pero no podían cambiar nada.
Porque el pasado no era un lugar.
Era una prisión.
XXIX
EL TRONO DE MORVAN
En el centro de NAR-MOR existía un trono construido con huesos.
MORVAN permanecía sentado.
Pero no gobernaba.
Esperaba.
Un día un niño muerto llegó ante él.
—¿Qué hay después de la muerte?
MORVAN permaneció en silencio.
El niño insistió.
Finalmente MORVAN respondió:
«No lo sé.»
Era la primera vez que un dios admitía ignorancia.
XXX
EL EJÉRCITO DEL OLVIDO
VELKARA creó un ejército.
No estaba formado por muertos.
Estaba formado por cosas olvidadas.
Canciones.
Idiomas.
Nombres.
Ciudades.
Dioses.
Personas.
Historias.
Todo aquello que la humanidad había dejado atrás regresó convertido en sombra.
El ejército marchó hacia la Tierra.
Y donde caminaba...
nadie recordaba nada.
LIBRO V
LA PROFECÍA
XXXI
EL NIÑO SIN SOMBRA
En el año desconocido de la última era nació un niño.
No tenía sombra.
Los sacerdotes lo llamaron:
EON.
EON no lloró al nacer.
Solo miró al cielo.
ORUN apareció.
Y por primera vez...
el dios sin rostro tuvo miedo.
Porque EON no pertenecía a ningún dios.
XXXII
LA ÚLTIMA LUNA
La Luna comenzó a oscurecerse.
No era un eclipse.
Era otra cosa.
Las estrellas desaparecieron una a una.
Los mares comenzaron a retirarse.
Las montañas temblaron.
Los muertos empezaron a soñar.
Y todos los sueños mostraban la misma imagen:
UNA PUERTA NEGRA.
La novena puerta de NAR-MOR.
La puerta que nunca había sido abierta.
XXXIII
LOS TRES DÍAS NEGROS
Durante tres días no apareció el Sol.
El mundo quedó completamente oscuro.
Las ciudades encendieron sus luces.
Después se apagaron.
Los animales huyeron.
Las personas rezaron.
Otros dejaron de creer.
Los científicos intentaron explicar el fenómeno.
Los sacerdotes anunciaron el Apocalipsis.
Los niños preguntaban cuándo volvería la luz.
Nadie sabía responder.
En el tercer día...
MORVAN abandonó su trono.
XXXIV
EL APAGÓN DEL CIELO
Los siete dioses aparecieron sobre la Tierra.
AETERNA estaba herida.
KHAEL había perdido su fuego.
VELKARA se estaba desintegrando.
NEMOR dormía.
SAVRA había olvidado su propio nombre.
THAAR había desaparecido.
ORUN miraba la novena puerta.
EON estaba frente a ella.
—¿Qué hay detrás? —preguntó.
ORUN respondió:
«Aquello que incluso los dioses temen recordar.»
EON abrió la puerta.
XXXV
EL ÚLTIMO HOMBRE
Detrás de la puerta no había monstruos.
No había demonios.
No había infierno.
Había una habitación.
Dentro de ella estaba sentado un hombre.
El último hombre.
Pero parecía existir desde antes del comienzo.
Miró a EON.
—¿Sabes quién soy?
EON negó con la cabeza.
El hombre sonrió.
«Soy vosotros.»
Entonces EON comprendió.
La humanidad había creado a los dioses.
Los dioses habían creado el inframundo.
El inframundo había creado el miedo.
Y el miedo había creado la humanidad.
Todo era un círculo.
No existía un principio.
No existía un final.
Solo una repetición eterna.
XXXVI
LA ÚLTIMA TIERRA
AETERNA abrió los ojos.
Los océanos comenzaron a levantarse.
Los continentes temblaron.
Las ciudades desaparecieron.
Los bosques cubrieron las carreteras.
Los edificios cayeron.
Las armas quedaron oxidadas.
Las religiones desaparecieron.
Los nombres fueron borrados.
Los dioses comenzaron a morir.
Uno.
Después otro.
Después otro.
Hasta que solo quedó ORUN.
EON se acercó.
—¿Por qué tú sigues aquí?
ORUN respondió:
«Porque mientras exista una pregunta, existiré yo.»
EON miró la Tierra.
Por primera vez no había seres humanos.
No había ciudades.
No había templos.
No había guerras.
No había libros.
Solo océanos.
Montañas.
Bosques.
Animales.
Viento.
Y estrellas.
ORUN preguntó:
—¿Y ahora qué?
EON respondió:
«Ahora empieza todo otra vez.»
Y desapareció.
EPÍLOGO
EL NUEVO MUNDO
Millones de años después...
una criatura caminó sobre una montaña.
No era humana.
No conocía nuestros idiomas.
No conocía nuestras guerras.
No conocía nuestros dioses.
Encontró algo enterrado bajo las raíces de un árbol.
Un libro.
Negro.
Pesado.
Cubierto de tierra.
Lo abrió.
En la primera página encontró una frase:
«Nacimos de la Tierra.»
Pasó la página.
«Creamos dioses.»
Pasó otra.
«Tuvimos miedo de morir.»
Otra.
«Intentamos vencer al tiempo.»
Otra.
«Construimos ciudades.»
Otra.
«Nos destruimos.»
La criatura llegó hasta la última página.
Allí solo había una frase:
«AHORA TE TOCA A TI.»
La criatura levantó la mirada.
El viento sopló.
Las hojas se movieron.
Y muy lejos...
debajo de una montaña...
algo abrió los ojos.
EL MAPA DEL INFRAMUNDO
LA TIERRA
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┌───────────────┐
│ PUERTA I │
│ EL CUERPO │
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│ PUERTA II │
│ EL NOMBRE │
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│ PUERTA III │
│ EL RECUERDO │
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│ PUERTA IV │
│ EL MIEDO │
└───────┬───────┘
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│ PUERTA V │
│ EL DESEO │
└───────┬───────┘
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│ PUERTA VI │
│ EL PERDÓN │
└───────┬───────┘
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┌───────▼───────┐
│ PUERTA VII │
│ EL SILENCIO │
└───────┬───────┘
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┌───────▼───────┐
│ PUERTA VIII │
│ EL OLVIDO │
└───────┬───────┘
│
▼
╔═══════════════╗
║ PUERTA IX ║
║ LA NEGRA ║
╚═══════╤═══════╝
│
▼
??? ¿QUÉ HAY
DETRÁS?
LOS SIETE SÍMBOLOS
AETERNA
Símbolo: árbol de mil raíces
Elemento: tierra
Concepto: vida y origen
MORVAN
Símbolo: calavera de ojos cerrados
Elemento: polvo
Concepto: muerte
THAAR
Símbolo: boca dentro de un círculo
Elemento: hambre
Concepto: deseo
NEMOR
Símbolo: ojo cerrado
Elemento: sueño
Concepto: inconsciente
VELKARA
Símbolo: corona de hielo
Elemento: frío
Concepto: olvido
ORUN
Símbolo: círculo vacío
Elemento: desconocido
Concepto: pregunta
KHAEL
Símbolo: llama atravesada por una espada
Elemento: fuego
Concepto: transformación
CRONOLOGÍA DE LA ÚLTIMA TIERRA
ERA 0 — Nace AETERNA.
ERA 1 — Nacen los siete dioses.
ERA 2 — Aparece EREN, el primer hombre.
ERA 3 — Ocurre la Primera Muerte.
ERA 4 — Nace la primera religión.
ERA 5 — Se construye NAR-KAEL.
ERA 6 — Comienza la Guerra del Cielo Roto.
ERA 7 — Nace la Religión de la Sangre.
ERA 8 — Se construye EL ARCHIVO.
ERA 9 — Los humanos descubren que los dioses pueden morir.
ERA 10 — Comienza la Era del Ruido.
ERA 11 — Nace EON.
ERA 12 — Aparece la Última Luna.
ERA 13 — Los Tres Días Negros.
ERA 14 — Se abre la Novena Puerta.
ERA 15 — Desaparece la humanidad.
ERA 16 — Mueren los dioses.
ERA 17 — Comienza la Nueva Tierra.
EL CÓDIGO DE STHDMETAL
Los escribas de la última civilización dejaron cinco frases.
I
NO TEMAS A LA MUERTE.
II
TEME AL OLVIDO.
III
NO OBEDEZCAS A UNA CREENCIA QUE TE PROHÍBA PREGUNTAR.
IV
LA TIERRA NO NOS PERTENECE.
V
CUANDO TODO TERMINE, LA PREGUNTA CONTINUARÁ.
LA ÚLTIMA INSCRIPCIÓN
No fue encontrada en una tumba.
No fue escrita por un sacerdote.
No apareció en una iglesia.
Fue encontrada bajo una montaña, grabada directamente sobre piedra.
Nadie sabe quién la escribió.
Dice:
«Cuando el hombre descubra que los dioses fueron creados por su miedo, dejará de rezar.»
Debajo había otra frase:
«Cuando deje de rezar, comenzará a preguntar.»
Y debajo:
«Cuando comience a preguntar, comenzará a comprender.»
La última línea era casi ilegible.
Pero podía leerse:
«Y CUANDO COMPRENDA, SERÁ DEMASIADO TARDE.»
FIN DEL LIBRO I
EL LIBRO DE LA ÚLTIMA TIERRA
STHDMETAL
EL ÁNGEL DEL RUIDO
VIDA · MUERTE · TIERRA · CONCIENCIA · OLVIDO
«La Tierra recuerda todo aquello que nosotros olvidamos.»

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