Andrew Watt tiene entre sus recuerdos más dolorosos una música que todavía no ha conseguido volver a escuchar. No son grabaciones de cualquier sesión de estudio: son canciones que preparó junto a Ozzy Osbourne y que permanecen inéditas tras la muerte del hombre que las interpretó.
El productor abordó esta cuestión en una conversación con The Rolling Stone Studio, donde confirmó que existe material sin publicar y dejó entrever que hay conversaciones sobre su posible destino. Sin embargo, no anunció ningún lanzamiento ni reveló cuándo podrían salir esas composiciones. Su confesión más significativa fue otra: todavía no ha vuelto a escucharlas.
«Son canciones que hicimos por una razón concreta», explicó Watt al referirse a esas grabaciones, antes de reservarse más detalles. No hay, por tanto, un nuevo disco póstumo confirmado ni información suficiente para determinar qué contienen los archivos que conserva.
Lo que sí queda claro es que el material está ligado a una relación profesional que terminó convirtiéndose en una estrecha amistad. Watt produjo Ordinary Man (2020) y Patient Number 9 (2022), los dos últimos álbumes de estudio de Ozzy, y compartió con él una etapa creativa que ahora adquiere un significado diferente.
LA ÚLTIMA VEZ QUE ESCUCHARON JUNTOS ESA MÚSICA
Hay un episodio que permite comprender por qué regresar a aquellas grabaciones resulta tan complicado para el productor.
La víspera de Back to the Beginning, el concierto de despedida celebrado en Birmingham el 5 de julio de 2025, Watt estaba cenando curry con Sharon Osbourne y otras personas cuando empezó a recibir mensajes del cantante. Ozzy quería que acudiera a su hotel.
Watt terminó presentándose allí con comida. Encontró al vocalista dibujando, como acostumbraba a hacer, y ambos se sentaron a escuchar el material que habían preparado. Repasaron las grabaciones, tomaron notas y hablaron sobre la música.
Fue una sesión compartida entre dos personas que todavía podían intercambiar opiniones, señalar detalles y disfrutar de un trabajo realizado juntas. No sabían que aquella escucha acabaría convirtiéndose en uno de sus últimos recuerdos profesionales.
Al día siguiente, Watt volvió a ver a Ozzy durante su actuación de despedida. El concierto reunió a los cuatro miembros originales de Black Sabbath sobre el escenario y puso el broche a la trayectoria en directo del vocalista.
Diecisiete días después, el 22 de julio de 2025, Ozzy Osbourne murió a los 76 años.
Watt ha reconocido que lo echa de menos todos los días y que aquella sesión fue un momento hermoso. La música que escucharon juntos permanece ahora vinculada a una ausencia que no puede corregirse volviendo al estudio.
Aquí está el verdadero peso de su confesión: las canciones siguen existiendo, pero la experiencia de compartirlas con Ozzy pertenece al pasado. El productor puede conservar las grabaciones; lo que no puede recuperar es aquella conversación con el cantante al otro lado de los altavoces.
UN LEGADO MUSICAL QUE TODAVÍA GUARDA PREGUNTAS
La existencia de canciones inéditas abre inevitablemente la posibilidad de que los seguidores puedan escucharlas algún día. Pero una posibilidad no equivale a un anuncio oficial.
Watt no ha publicado una lista de títulos, no ha especificado cuántas composiciones están guardadas y tampoco ha aclarado si todas estaban terminadas. Sus declaraciones dejan constancia de que hay material y de que se está hablando sobre qué hacer con él, pero no permiten anticipar el resultado.
La cautela es importante cuando se trata de un artista fallecido. No todo lo que permanece en un archivo está preparado para publicarse, y tampoco puede darse por hecho que cada grabación formara parte de un álbum concebido como tal.
Ozzy dejó una trayectoria que atraviesa décadas de historia del heavy metal, desde la fundación de Black Sabbath hasta una carrera en solitario que continuó produciendo discos destacados en sus últimos años. Las canciones pendientes añaden una incógnita a ese legado, pero su contenido y su futuro siguen sin conocerse públicamente.
Watt, mientras tanto, no habla de esas composiciones como una simple oportunidad comercial. Su testimonio devuelve la atención al vínculo personal que existía detrás del trabajo y a la dificultad de enfrentarse a una música que conserva la voz de alguien a quien sigue echando de menos.
EL ÁLBUM DE BLACK SABBATH QUE NO LLEGÓ A GRABARSE
En otra historia relacionada con aquellos años, Watt ha contado que Ozzy quiso explorar la posibilidad de grabar un nuevo álbum con la formación original de Black Sabbath: Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward junto al cantante.
Según su versión, el proyecto surgió mientras trabajaba en los discos en solitario de Osbourne. El productor contactó con los músicos y explicó que la participación de Ward era una condición fundamental para seguir adelante. Cuando el batería comunicó que no podía realizar el álbum por motivos personales, la propuesta se vino abajo.
Tony Iommi, sin embargo, ha ofrecido una perspectiva diferente. El guitarrista explicó que no le convencía la idea de grabar otro disco después de 13 (2013) y también cuestionó el entusiasmo de Watt y su conocimiento de la dinámica de la formación original.
Las dos versiones deben distinguirse: el relato del productor explica cómo entendió las conversaciones, mientras que Iommi ha expuesto sus propias reservas. El álbum nunca llegó a materializarse y 13 continúa siendo el último disco de estudio de Black Sabbath.
La historia sirve como recordatorio de los proyectos que quedaron pendientes durante los últimos años de Ozzy, pero no debe confundirse con las canciones inéditas de Watt: son asuntos relacionados con su trayectoria, no necesariamente partes de un mismo lanzamiento.
LAS CANCIONES SIGUEN AHÍ. LA ÚLTIMA ESCUCHA, NO
Andrew Watt ha compartido recuerdos de Ozzy como colaborador, amigo y músico atento a cada detalle de una mezcla. Entre las lecciones que conserva está la importancia que el cantante concedía al bajo en el sonido del rock, una enseñanza que el productor ha relatado en entrevistas anteriores.
Pero esta vez el foco no está en una técnica de estudio ni en una anécdota sobre una estrella del metal. Está en una música que su propio creador todavía no ha podido volver a escuchar.
No sabemos cuándo se publicará ese material, si acabará formando parte de un lanzamiento oficial o qué canciones incluye. Afirmar algo más sería adelantarse a los hechos.
Lo que sí sabemos es que Watt se sentó con Ozzy la víspera de su último concierto, escuchó con él aquellas grabaciones y compartió una sesión que hoy recuerda con una mezcla de cariño y tristeza.
Quizá algún día esas canciones lleguen a los seguidores. Si ocurre, tendrán la oportunidad de descubrir una parte de la obra que Osbourne dejó atrás. Para Watt, sin embargo, siempre estarán unidas a una noche que ya no puede repetirse.
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Fuente principal: entrevista de Andrew Watt en The Rolling Stone Studio.
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