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Hay músicos que, a los 68 años, empiezan a pensar en levantar el pie del acelerador. Phil Collen, guitarrista de Def Leppard, parece haber elegido exactamente lo contrario: se machaca entrenando, se mete en una bicicleta de aire que lo deja al borde del colapso, recuerda que se ha roto un dedo del pie tres años consecutivos y sigue buscando la manera de convertir cada concierto en una descarga más potente que la anterior.
En una entrevista con motivo de la próxima visita de la banda a Buenos Aires, Collen deja una confesión que mezcla disciplina física, lesiones, tecnología, sudor y una obsesión que no parece conocer la palabra jubilación: quiere seguir llevando el espectáculo al límite.
UNA BICICLETA QUE LO DEJA AL BORDE DEL COLAPSO
Collen no presenta su preparación física como una fórmula mágica. Habla de entrenar todos los días, nadar temprano y añadir nuevos ejercicios para llegar en condiciones a los compromisos en directo. Entre ellos está la llamada air bike, una bicicleta de resistencia que utiliza el movimiento de brazos y piernas para disparar el esfuerzo cardiovascular.
Su descripción es bastante menos glamurosa que cualquier anuncio de gimnasio: basta un minuto para acabar sudando y sintiendo que no puedes más. El propio guitarrista bromea con que estuvo a punto de matarse durante una sesión.
Y no es precisamente una rutina diseñada para alguien que pasa el día sentado. Collen también menciona entrenamientos de kickboxing, molestias en la cadera y una colección de problemas físicos que ha tenido que aprender a gestionar. Entre las anécdotas más llamativas aparece un dedo del pie roto durante tres años seguidos.
La conclusión del músico es directa: cuando llegan las lesiones, hay que adaptarse, encontrar alternativas y seguir trabajando. No siempre se puede entrenar igual, pero rendirse tampoco entra en sus planes.
LAS VEGAS CAMBIÓ LA FORMA DE VIVIR LOS CONCIERTOS
La energía que Def Leppard está llevando a sus actuaciones no depende únicamente de las horas de entrenamiento. Collen asegura que los recientes conciertos han alcanzado un nivel especialmente alto y atribuye parte de esa transformación a los cambios en la producción escénica y a una mayor libertad sobre el escenario.
La banda ha flexibilizado su repertorio, se ha permitido recuperar canciones que llevaba décadas sin tocar y ha abandonado parte de la rigidez de sus rutinas habituales. Entre los ejemplos que menciona está «White Lightning», una pieza que el grupo decidió rescatar después de muchos años sin interpretarla.
La idea era sencilla: si una canción no es de las más conocidas, se puede trabajar para convertirla en algo interesante y emocionante. Según Collen, ese cambio de mentalidad les dio una nueva energía.
El guitarrista destaca también la respuesta del público, que devuelve inmediatamente lo que recibe desde el escenario. Esa conexión se ha repetido en diferentes países y, en su opinión, ha permitido que la banda descubra una intensidad renovada.
ARGENTINA: UN PÚBLICO QUE LES HACE SENTIR EN CASA
La próxima visita a Argentina despierta una expectación especial en Collen. El guitarrista recuerda que cada regreso ha sido una experiencia positiva y que el país le transmite una sensación familiar, con una belleza arquitectónica que le recuerda a algunas ciudades europeas.
Pero el principal atractivo está en compartir con los seguidores argentinos una producción renovada y un espectáculo diferente al de anteriores visitas. Collen habla de una puesta en escena parcialmente teatral, de cambios técnicos y de un repertorio que busca sorprender incluso a quienes llevan años acompañando a la banda.
Su mensaje a los fans es claro: Def Leppard quiere compartir esa energía con ellos y espera que el público disfrute de la experiencia.
NO ES SOLO NOSTALGIA: SIGUEN BUSCANDO NUEVAS EMOCIONES
Una de las cuestiones más interesantes de la entrevista es la relación de Def Leppard con las distintas generaciones que acuden a sus conciertos. Para Collen, ver a personas de edades muy diferentes entre el público demuestra que la banda no vive únicamente de recordar sus éxitos.
El grupo sigue componiendo y, con los años, ha adquirido una mayor comprensión de cómo construir canciones capaces de resultar emocionantes, divertidas o conmovedoras. La experiencia como músicos, compositores y productores les permite trabajar los matices de una forma que, según explica, no siempre podían alcanzar al principio de su carrera.
Collen considera que mantenerse inspirado es esencial para crear música que también inspire a los demás. La veteranía, en este caso, no tiene por qué significar repetición: puede convertirse en una herramienta para explorar nuevas posibilidades.
NUEVO DISCO: MENOS PRESIÓN Y MÁS LIBERTAD
Sobre el próximo álbum de Def Leppard, Collen adelanta que espera un trabajo diverso y expresa su deseo de que pueda publicarse en 2027, aunque lo presenta como una posibilidad y no como una fecha confirmada.
El guitarrista relaciona esta etapa creativa con una decisión importante: dejar de preocuparse tanto por los juicios externos y por lo que pueda pensar la industria. No habla de ignorar a los seguidores, sino de reducir el peso de las expectativas ajenas para trabajar con más libertad.
También explica que la banda graba constantemente, incluso en habitaciones de hotel o en espacios improvisados. Su estudio puede reducirse a una mesa de cocina, un ordenador portátil, unos altavoces y las guitarras necesarias para empezar a trabajar.
La tecnología portátil permite registrar ideas prácticamente en cualquier lugar. No todo termina en el disco, pero el proceso creativo no se detiene cuando los músicos abandonan un estudio convencional.
LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL LE PREOCUPA, PERO NO QUIERE VIVIR DE ESPALDAS A ELLA
Collen no esconde sus reservas ante el crecimiento de la inteligencia artificial en la música. Dice que algunas producciones le resultan fácilmente identificables como generadas por IA y reconoce que la evolución de estas herramientas le produce inquietud y decepción.
Sin embargo, no plantea un rechazo absoluto a la tecnología. Considera que hay que comprenderla y aceptar que ya forma parte de la vida cotidiana. Su preocupación está en depender demasiado de ella y perder aquello que hace que una interpretación humana resulte distinta.
Como ejemplo, defiende las voces realmente interpretadas en directo por Def Leppard. La banda utiliza determinados recursos técnicos, incluidos loops de batería, pero Collen insiste en que sus voces se cantan de verdad sobre el escenario.
Y ahí aparece un detalle revelador: los errores también forman parte del espectáculo. Olvidar una palabra o equivocarse puede suceder cualquier noche. Para el guitarrista, esa imperfección no es necesariamente un defecto; también puede ser una prueba de que lo que ocurre frente al público está sucediendo de verdad.
La entrevista deja así una reflexión que va más allá de los sintetizadores, las secuencias o los algoritmos: cuanto más sofisticadas se vuelven las herramientas, más importante resulta saber qué aporta una persona que está tocando y cantando en ese preciso instante.
A LOS 68, EL CUERPO TAMBIÉN FORMA PARTE DEL TRABAJO
Collen compara la preparación de un músico de gira con la de un atleta. Hay periodos de actividad intensa y otros en los que toca recuperar fuerzas, corregir hábitos y volver a ponerse en forma antes del siguiente tramo de conciertos.
Tras las últimas semanas de gira europea, reconoce que ha comido más de la cuenta, incluida una generosa cantidad de pasta durante una visita a una casa italiana. Con los compromisos sudamericanos en el horizonte, explica que ha llegado el momento de retomar la disciplina.
Su planteamiento no consiste en fingir que la edad no existe. Las lesiones pesan, el entrenamiento cuesta y el cuerpo exige atención. La respuesta es adaptarse, cuidar la alimentación y mantener una rutina que permita afrontar el escenario con garantías.
En su caso, el objetivo no es simplemente seguir tocando: quiere continuar ofreciendo actuaciones que estén a la altura de la energía que recibe del público.
DEF LEPPARD QUIERE SEGUIR APRETANDO EL ACELERADOR
Entre la bicicleta que lo deja exhausto, las lesiones recurrentes, las grabaciones improvisadas en hoteles y sus dudas sobre la inteligencia artificial, Phil Collen dibuja el retrato de un músico que todavía siente curiosidad por lo que puede hacer con su banda.
No promete que el próximo disco vaya a llegar en una fecha concreta ni presenta una receta infalible para mantenerse joven. Habla de trabajar, entrenar, experimentar y dejar de preocuparse por las opiniones externas.
A los 68 años, Collen sigue buscando nuevas formas de alimentar el directo de Def Leppard. Y si una bicicleta de aire consigue dejarlo sin aliento durante el entrenamiento, parece que su intención es recuperar el aire y volver al escenario con más fuerza.
Fuente: entrevista a Phil Collen publicada en el canal de YouTube enlazado por el usuario: https://youtu.be/UQ1X6gTva60
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