El guitarrista de Black Label Society lanza su proyecto Dark Chapel mientras sobrevive a las giras de Zakk Wylde haciendo más horas que un reloj de arena en un huracán.
La pluriempleabilidad del metal Dario Lorina ha decidido que tener un solo trabajo no era suficiente para pagar las cuerdas de su guitarra y ha presentado "Spirit and the Glass", el debut de su banda Dark Chapel. En un alarde de optimismo laboral, Lorina confirmó que durante la próxima gira por Estados Unidos hará doblete: abrirá con su propia banda y luego se colgará la guitarra con Black Label Society. El músico afirma que usará el intermedio de Zakk Sabbath para "ir al puesto de merchandising", descartando así conceptos burgueses como descansar, hidratarse o recordar su propio nombre. Al parecer, el secreto de su resistencia radica en que algunas canciones, como "Dark Waters", han estado macerando en su cabeza durante una década, lo que le da una ventaja evolutiva sobre el resto de los mortales que olvidan dónde dejaron las llaves. El rock no ha muerto, solo está intentando llegar a tiempo a su segunda prueba de sonido.
Correspondencia de alto voltaje Sobre el próximo álbum de Black Label Society, "Engines of Demolition", Lorina reveló que el proceso creativo es un ejercicio de fe digital. Zakk Wylde, ocupado resucitando a Pantera y siendo una leyenda a tiempo completo, envía las pistas desde su búnker para que Dario grabe los solos en Las Vegas. Según el guitarrista, recibe los huecos en blanco, añade su magia y los devuelve por correo, una versión metálica de "Pintar por números" pero con armónicos de pellizco y mucho más sudor. Además, dejó caer que el disco incluye un tributo a Ozzy Osbourne que describe como "hermoso", una palabra que en el lenguaje de BLS probablemente signifique que te hará llorar mientras intentas hacer un "headbang". Si el Wi-Fi falla, el nuevo disco de BLS se queda sin solos de guitarra.
Lasagna y MySpace: Arqueología del Rock En un viaje al pasado que haría llorar a cualquier nostálgico de los 2000, Lorina recordó sus inicios a los 16 años con Jani Lane (Warrant), a quien conoció a través de un anuncio en MySpace. Entre las revelaciones más impactantes de la entrevista, más allá de su técnica depurada, destaca el hecho de que Jani Lane era un experto cocinando lasaña y un apasionado de conducir la furgoneta de la gira. Al parecer, el "Hair Metal" no solo eran laca y pantalones de cuero, sino también hidratos de carbono bien horneados y responsabilidad al volante. Lorina también cerró el debate eterno de Metallica eligiendo "Master of Puppets" sobre "Ride the Lightning", demostrando que, a pesar de su juventud, tiene claras las prioridades jerárquicas del riff. Del anuncio en una red social muerta a la lasaña de una leyenda: el camino al éxito es un buffet libre.
Desde la redacción, felicitamos a Dario Lorina por su capacidad para no colapsar bajo el peso de dos bandas y el ego de Zakk Wylde. Recomendamos a los asistentes al YouTube Theater que compren mucho merchandising de Dark Chapel; no por la música, sino para que el pobre hombre pueda sentarse cinco minutos mientras finge que cuenta el cambio.
Si Lorina sobrevive a marzo, la ciencia debería estudiar si su sangre ha sido sustituida por aceite de motor y cafeína.
Doble set, doble sudor y la misma paga de autónomo.
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