La banda Unverkalt ha decidido que el mundo no era lo suficientemente oscuro y ha reclutado al mismísimo Sakis Tolis para recordarnos que todos llevamos el peso de mentiras ajenas en su nuevo single "I, The Deceit".
EL PACTO DE ATENAS Y BERLÍN
La bomba informativa ha estallado con el lanzamiento de este video oficial bajo el sello Season of Mist. Unverkalt, esa entidad que vive a caballo entre Atenas y Berlín, ha dejado de jugar con la sutileza para abrazar un post-metal ennegrecido que te golpea con la fuerza de una crisis existencial en un callejón de Kreuzberg. La colaboración de Sakis Tolis, el patriarca de Rotting Christ, no es un simple adorno; es una validación de sangre para una banda que está mutando hacia algo mucho más pesado y visceral de lo que nos tenían acostumbrados en sus trabajos anteriores como "L'Origine Du Monde".
Si no sales de aquí con ganas de cuestionar hasta tu nombre de pila, es que no has puesto el volumen lo suficientemente alto.
DISECCIÓN DE UNA MENTIRA HEREDADA
"I, The Deceit" funciona como una pieza central de su próximo álbum "Héréditaire", un título que ya nos da pistas de que aquí se viene a hablar de traumas familiares y constructos sociales que arrastramos como grilletes. Musicalmente, la pista es un monolito de riffs lentos y asfixiantes que sirven de alfombra roja para la dualidad vocal: por un lado, la voz etérea y luego desgarradora de Dimitra Kalavrezou, y por otro, la inconfundible presencia de Sakis, que aporta esa autoridad del black metal helénico más místico. El video, con su estética cinematográfica y sombría, refuerza esa idea de "desprendimiento violento" de identidades prestadas que la banda menciona en sus comunicados.
Ideal para poner de fondo mientras intentas explicarle a tu terapeuta por qué heredar el mal humor de tu abuelo es un concepto artístico.
Si eres de los que cree que Rotting Christ es un grupo de gospel, tenemos que hablar. Sakis Tolis es básicamente la realeza del metal extremo europeo, habiendo definido el sonido del black metal griego desde finales de los 80 con una mezcla de misticismo y agresividad rítmica. Por su parte, Unverkalt está liderada por Themis Ioannou y Dimitra Kalavrezou, quienes han pasado de ser una promesa del post-metal/doom a convertirse en arquitectos de una atmósfera que ellos mismos describen como una "catarsis de emociones intensas". En esta colaboración, el alumno no solo supera la lección, sino que quema el aula junto al maestro.
Un equipo de ensueño si tu sueño implica niebla densa, guitarras afinadas en el inframundo y un desprecio saludable por la felicidad superficial.
NOTA DEL DEPARTAMENTO Y CIERRE: El departamento de Salud Mental recomienda no escuchar este tema mientras se revisan álbumes de fotos familiares, a menos que se quiera terminar quemando el árbol genealógico en el balcón. Unverkalt ha demostrado que se puede evolucionar sin perder el alma, aunque esa alma esté ahora un poco más cubierta de hollín y pesimismo griego.
A veces la verdad duele, pero la mentira de Unverkalt suena bastante mejor.
No aceptes imitaciones, para decepciones ya tienes tu vida laboral.
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