Suzi Quatro se confiesa en 'Rock & Roll High School', demostrando que se puede ser una leyenda mundial y seguir siendo la oveja negra de una familia de Detroit que aún no le perdona el éxito.
EL EVANGELIO SEGÚN SAN ELVIS Y EL BAJO DE UN GIGANTE
La epifanía ocurrió en 1956, cuando una Suzi de cinco años vio a Elvis en televisión y decidió que el jardín de infancia era una pérdida de tiempo comparado con el movimiento de caderas. Años más tarde, tras ver a los Beatles, convenció a sus hermanas para formar una banda, recibiendo de su padre un bajo Fender Precision de 1957 que era más alto que ella. Resulta que el secreto para inspirar a generaciones de mujeres en el rock no era el talento místico, sino cargar con un instrumento que te llega a la mandíbula hasta que el universo decide que eres la elegida.
Un bajo del 57 es el mejor tratamiento de ortodoncia para el alma.
MICKY MOST Y EL ARTE DE ROBARLE LA HIJA A DETROIT
La transición de Suzi de las Pleasure Seekers a la dominación mundial en Londres fue facilitada por Micky Most, quien tuvo el buen gusto de ignorar al resto de la familia para centrarse exclusivamente en la bajista con actitud de "misantropía encantadora". Mientras sus hermanas se quedaban en casa recortando la ropa de Suzi para hacerse sus propios trajes —un gesto de amor fraternal muy específico de Michigan—, ella se dedicaba a improvisar con Jeff Beck en los estudios de Motown. El resto es historia del cuero: monos ajustados que ella consideraba "prácticos" y que el resto del planeta consideraba un riesgo cardiovascular.
Si tu familia no te guarda la ropa, es que vas por el buen camino.
DE LEATHER TUSCADERO A LA INMORTALIDAD EN MAYORCA
La incursión en 'Happy Days' como Leather Tuscadero marcó a fuego la cultura pop estadounidense, aunque sus productores ingleses intentaron sabotearlo porque "una rockera no hace televisión", demostrando que la visión empresarial a veces es tan corta como el cable de un amplificador barato. Tras duetos accidentados con Chris Norman y éxitos que se niegan a morir gracias a DJs australianos que solo usan bombos de discoteca, Suzi ahora ostenta un doctorado honoris causa. Porque nada dice más "rock and roll" que un título académico entregado a alguien que no terminó la secundaria pero que sabe más de estructuras rítmicas que toda la facultad de Cambridge.
Doctora Quatro: recetando distorsión desde 1964.
Suzi relata su obsesión con Elvis desde los 5 años y cómo el show de Ed Sullivan dictó su destino.
Explica cómo el bajo Fender del 57 que le dio su padre definió su imagen física y sonora.
Detalla la tensión con sus hermanas y cómo estas borraron su rastro de la casa familiar cuando se mudó a Inglaterra.
La diferencia entre la producción "educada" de Micky Most y la "agresiva" de Mike Chapman que definió hits como Can the Can.
Su paso por 'Happy Days' y cómo casi protagoniza un spin-off que fue bloqueado por su management.
Su trabajo actual con su hijo Richard y su próxima gira mundial.
NOTA DEL DEPARTAMENTO Y CIERRE Desde esta redacción aplaudimos que, a sus 75 años, Suzi Quatro siga planeando su gira número 41 por Australia. Parece que el secreto de la eterna juventud no está en las cremas caras, sino en vivir en una casa improvisada en Mallorca y tener un hijo que te obliga a grabar discos cuando tú solo querías tomarte un descanso.
Suzi dejará el escenario cuando al girarse y sacudir el trasero, este se mueva por su cuenta; mientras tanto, seguirá siendo la jefa.
Rock & Roll High School: donde la única asignatura obligatoria es saber llevar el cuero sin sudar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario