Heaven & Hell decide que el Radio City Music Hall era demasiado elegante y procede a demoler sus cimientos con la sutileza de un martillo hidráulico de cuarenta mil vatios.
LA ARQUITECTURA DEL CAOS CONTROLADO
La ejecución de THE MOB RULES en este directo no es una simple interpretación musical, es una lección de autoridad impartida por cuatro sujetos que inventaron el lenguaje que otros apenas intentan balbucear hoy en día. Tony Iommi, ese hombre que parece haber nacido con un riff de repuesto en el bolsillo, despliega una distorsión tan densa que podrías usarla para sellar grietas en un reactor nuclear sin necesidad de hormigón. La base rítmica de Geezer Butler y Vinny Appice no acompaña a la canción, sino que la propulsa con la violencia de un motor de combustión interna que ignora cualquier normativa de emisiones sonora vigente en el estado de Nueva York.
Si no sientes el bajo de Geezer en el esternón, es que probablemente ya eres un holograma sin alma.
LA VOZ QUE DIVIDE EL FIRMAMENTO
Ronnie James Dio demuestra que su garganta es un fenómeno meteorológico no catalogado por la ciencia moderna en una edad en la que la mayoría de los mortales se preocupan por la presión arterial. Su capacidad para sostener notas mientras domina el escenario con la majestuosidad de un monarca oscuro deja en evidencia a cualquier vocalista contemporáneo que necesite autotune para no sonar como una aspiradora averiada. Es una exhibición de poder absoluto que hace que el título de la canción se sienta más como una advertencia de desalojo inminente que como un simple estribillo de heavy metal.
Dio canta con tanta fuerza que los ángeles del techo del teatro están considerando seriamente pedir asilo político en el bando de abajo.
INGENIERÍA DE SONIDO PARA SORDOS SELECTIVOS
La mezcla en 4K y el tratamiento del audio en este lanzamiento oficial permiten apreciar cada detalle de la masacre sonora con una nitidez que resulta casi insultante para los estándares actuales. Se puede percibir el sudor de la multitud y el crujido de la madera del escenario bajo el peso de un legado que no ha perdido ni un solo gramo de relevancia técnica en tres décadas de historia. Es el testamento definitivo de una formación que no necesitaba utilizar el nombre de Black Sabbath para demostrar quiénes son los dueños legítimos del trueno en la ciudad de los rascacielos.
El video tiene tanta definición que puedes ver cómo las moléculas de aire piden clemencia antes de ser impactadas por el solo de Iommi.
NOTA DEL DEPARTAMENTO Y CIERRE
Tras realizar un análisis sísmico en la zona de Manhattan, el Departamento de Sismología recomienda no reproducir este video a volumen máximo si se vive cerca de edificios históricos o personas con marcapasos de sensibilidad extrema. Heaven & Hell ha logrado que un teatro diseñado para espectáculos de variedades termine pareciendo la antesala de un juicio final donde la única sentencia posible es mover la cabeza hasta que las cervicales decidan presentar su renuncia irrevocable.
El mundo sigue girando por inercia, pero cuando estos cuatro se suben a un escenario, el eje de la Tierra parece chirriar por el esfuerzo de intentar seguirles el ritmo.
Si después de ver esto sigues pensando que el rock ha muerto, es que te has equivocado de especie al nacer y deberías pedir un reembolso evolutivo.
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