La verdadera sorpresa llega con el saxofón. Sí, el hacha de las seis cuerdas lleva tres años dándole a la caña y, tras hacer el ridículo voluntariamente en los bises para aprender "en vivo", ha metido solos de saxo y piano en este nuevo trabajo. Entre los temas destacados, menciona "Glass Eater" como un corte épico con guitarras armonizadas al estilo Thin Lizzy, y "Children of Light", que incluye una colaboración vocal tan inesperada que ni ellos mismos se creen que el artista dijera que sí. Es el tema favorito de su madre, así que algo de rock de verdad debe tener.
Sobre el escenario, el tipo es un estratega: eligen el setlist mirando las estadísticas de Spotify porque "los números no mienten" y pasan de tocar rarezas que solo conocen cuatro gatos para que la peña no se vaya al baño. Además, recordó con mucha mala leche lo que es abrir para Iron Maiden: desde la gloria de las arenas canadienses hasta casi salir en camilla en México en 2009, donde les llovieron monedas y objetos solo por no ser "suficientemente metaleros" para la horda. Como nota curiosa, Dan sigue dirigiendo su imperio de merchandising y la marca de llaveros Jack Rack, colaborando con gigantes como Fender y Gibson.
Si vas a verlos en esta gira, mejor tira donuts o sushi, que al menos se comen.
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